Deco & Tendencias /. 

Wabi Sabi, la belleza de la imperfección

La estética japonesa del Wabi Sabi, que se basa en la idea de encontrar la belleza en la imperfección, es una forma de entender la vida y la decoración, totalmente opuesta a la estética europea.

El Wabi Sabi japonés extrae directamente de la naturaleza sus tres ideas básicas: nada es perfecto, nada está completo y nada es permanente. Y aunque no haya una definición exacta debido a la afición japonesa por la ambigüedad de las palabras, se puede decir que el Wabi Sabi es el arte japonés de la búsqueda de la belleza en la imperfección y la no permanencia de las cosas.

El Wabi Sabi es un concepto elaborado de la filosofía budista Zen, basada en la contemplación de la naturaleza y la aceptación de su continuo ciclo de nacimiento, crecimiento, decadencia y muerte.

El Wabi Sabi no puede ser pensado como un estilo de decoración japonesa, sino como un estado de ánimo que crea una atmósfera de introspección y solitud. Es una manera de vivir y de percibir el mundo, es el arte de eliminar las cosas innecesarias y dejar lo esencial.

El arquitecto japonés Tadao Ando escribió al respecto: “Los interiores tienden a ser silenciados con sombras y poca luz, que dan a las habitaciones una envolvente sensación parecida al seno materno”.

La estética Wabi Sabi es más intuitiva que intelectual, descrita por la presencia de los procesos naturales y el ambiente íntimo, la sencillez, la modestia, la asimetría y la aspereza. Así, se celebran las grietas y las hendiduras en los objetos y los materiales que son vulnerables a la intemperie. La paleta de colores se extrae de los marrones, negros, grises, verdes terrosos, y óxidos.