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Circuito cafetero

A través de los Andes colombianos con laderas escalonadas a diferentes alturas, el circuito turístico del café ofrece una experiencia inigualable para descubrir los secretos de esta bebida milenaria.

Por |Luciana Routaboul |

Originario de Etiopía, fueron los árabes los que descubrieron las cualidades del café. El cafeto (árbol de café) llegó a Colombia a fines del siglo XVIII procedente de las Indias Occidentales francesas.

La forma más habitual de iniciar el camino del café es partiendo desde Bogotá. A través de la montaña se llega al río Magdalena, donde los faldeos están cultivados con flores y cereales que acompañan el recorrido. Allí abundan los paradores y restaurantes que ofrecen sus menús a los turistas.

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La Ruta del Café avanza entre Bogotá y Armenia, uniendo las ciudades intermedias de Honda, Manizales y Pereira a través de 383 km de ambientes escalonados, numerosas curvas y pronunciados ascensos y descensos.

Las temperaturas varían desde el frío del páramo a la tibieza de los faldeos. Los valles atesoran pueblitos que conservan reliquias coloniales y donde la cultura “paisa” alcanza su máxima expresión. En los mercados y comercios del recorrido se ofrecen las variadas artesanías que confeccionan los pobladores del lugar.

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Los campesinos cafeteros son gente alegre, bulliciosa y extrovertida. Esa naturaleza alegre se plasma y transmite a través de las fachadas coloridas de las viviendas, que son decoradas con macetas llenas de flores en balcones y ventanas.

El medio de transporte más habitual para trasladarse de una hacienda a la otra es la chiva, una especie de colectivo pintado de colores llamativos, donde algunos pasajeros van sentados y el resto colgado de donde pueda. Es costumbre que en el asiento de atrás vayan algunos músicos.

La nueva forma de acceder al circuito turístico del café es el agroturismo, en el que varias haciendas ofrecen alojamiento a los turistas y les brindan actividades recreativas, paseos a caballo y la observación o colaboración del viajero en diversas tareas relacionadas con la siembra o la recolección según la época.