Revista Deck. Arquitectura, diseño y decoración.

Abrigo textil

Por | Agustina Di Blasio | Interiorista

No solamente sirven para completar y dar un toque personal a la decoración del  hogar, los tapizados, las cortinas, las alfombras y los revestimientos a base de telas pueden transformar el “look” de cualquier ambiente.

En las habitaciones donde la prioridad es el descanso, las fibras suaves resultan la opción ideal. Las texturas naturales y orgánicas están a la orden del día. En este grupo encontramos los linos, arpilleras y las lanas en tejidos o fieltros.  Estos últimos, son elegidos por su calidez para la confección de almohadones, tapicería y mantas.

Los colores de última moda son: beige, cobrizos, grises, y amarillos.  Su combinación es perfecta con materiales fríos como el hormigón y materiales cálidos como la madera.

En los livings, los géneros con estampas de ciudades como Londres o  París y las frases positivas, repletas de energía, ya están instalados en el uso cotidiano. Otra alternativa común suele ser combinar sillones tapizados con pana con almohadones  con  imágenes de perros, instrumentos musicales o pájaros. Las opciones son infinitas.

El tamaño y la luminosidad del salón también influyen. Si no es muy grande, los colores lisos  y  el crudo darán sensación de mayor amplitud y  se logrará un aspecto actual, jugando con cojines de distintas tonalidades o dibujos coordinados.

Los estampados a cuadros, rayas y flores solo deben combinarse si se coordinan sus colores. Quedarán perfectos juntos.

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Géneros en tapicería

Los géneros pesados son aquellos resistentes. Se opta en este caso por el uso de chenilles, jaquard y corderoy en los cobertores de cama y  lonetas para el exterior. En lo que a géneros livianos se refiere, la elección contemplará algodones con poliester,  linos, muselinas y organzas.

Descripción de géneros

Brocado: resistente. Con dibujos en relieve de diferentes colores. Uso: tapicería y cortinados.

Chenille: está formado por una trama de hilos que le otorga un aspecto aterciopelado. Puede ser de algodón, lana o lino, aunque lo habitual es la mezcla de fibras sintéticas. Uso: tapicería y cortinados pesados.

Damasco: tejido en algodón o seda, con efecto brillante o mate. Uso: tapicería, cortinados y almohadones.

Gasa: de algodón o mezclas con poliéster. Es fina, transparente y vaporosa de gran variedad de coleres. Uso: cortinados.

Jaquard: tejido muy grueso. De variedad de colores y diseños. Uso: tapicería.

Lona: tejido  fuerte y rígido, de algodón o lino. Uso: tapicería y fundas.

Muselina: de algodón fino, de hilado suelto y áspero. Uso: fundas de tapicería y sábanas.

Organza: tejido de algodón muy fino y transparente, con tratamiento para que adquiera rigidez y transparencia. Uso: cortinados.

Pana: algodón gordo de hilado fino con pequeñas nervaduras aterciopeladas que varían en su grosor. Uso: tapicería cortinados.

Percal: Mezcla de algodón y poliéster. Suave y de hilado fino. Uso: sábanas.

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Piqué: tejido de algodón que se distingue por sus dibujos en relieve, como un nido de abeja. Uso: Tapicería, cubrecamas y colchas.

Toile de Jouy: tejido de algodón o lino estampado con escenas campestres francesas. Uso: tapicería en mobiliario.

TIPS

>La elección de géneros con composición  de polyester son ideales si la superficie es de uso intenso.

 >Los colores y texturas deben complementarse de acuerdo a la decoración deseada. Por ejemplo, si queremos crear un ambiente moderno las telas elegidas serán las planas con estampas de colores, o bien textiles con mucha textura y paleta de colores neutros como los beiges, grises y tostados.

> Un sofá demasiado neutro se perderá en un ambiente grande. Por eso, es necesario acompañarlo con almohadones coloridos y generar una mayor presencia.

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