Revista Deck. Arquitectura, diseño y decoración.

Arte para ambientar

Por | Gimena del Castillo |Diseñadora de Interiores

Una obra de arte es un elemento que debe escogerse con cuidado, ya que entregará una fuente de disfrute durante años.  Su elección, lejos de ser una tarea difícil, deberá ser algo emocionante.

Para ello, es necesario familiarizarse con el tema.

Aunque no se requiere una enciclopedia para hacer del arte una experiencia posible, lo mejor es recorrer galerías, exposiciones y ferias.  Leer revistas, libros y visitar artistas plásticos. Preguntar sobre materiales, técnicas y acabados. De esta manera, la decisión a la hora de comprar será más acertada. 

Definir el estilo 

La clave del éxito está en delimitar qué tipo de arte es el que más nos gusta. De esta forma, evitaremos que con el tiempo nos canse.

Es fundamental que el objeto elegido despierte en uno emociones positivas. «Toda obra de arte es hija de su tiempo y, muy a menudo, la madre de nuestras emociones» , escribió el filosofo y pintor Wassily Kandinsky en 1910.

Si nos apasiona, ni vale la pena preguntarse por qué, o qué significa. Ahora bien, si no nos conmueve, simplemente no deberíamos comprarla.

Hay que tener en consideración que cada obra responde a un propósito. Existen piezas que solo pretenden ser bonitas y un elemento decorativo. Otras, en cambio, traen un concepto que viene acompañado de la justificación de su creador.

Según estudios realizados, las personas que coleccionan arte eligen teniendo en cuenta, sobre cualquier otra cosa, su valor emocional. No se preocupan si el lienzo o la escultura queda bien en un interior. No obstante, las obras de arte pueden completar y subrayar un estilo.

Cómo elegir 

Aquella obra que genere un sentimiento especial es la indicada, se debería comprar y luego encontrar un sitio donde ubicarla.

Como colocar una pieza de arte en un sitio erróneo le resta impacto y belleza, es imprescindible que el entorno haga que luzca en todo su esplendor.

Para un salón contemporáneo, se recomienda recurrir a abstracciones o cuadros modernos. Para una habitación estilo industrial, pop art o arte urbano.  Para un comedor clásico, reproducciones de grandes artistas. Si el living es minimalista y los colores son neutros, un acento colorido es la solución ideal. De esta forma el contraste  de fondo monocromático con la obra hará que ésta tenga una fuerte influencia en el ambiente.

Dónde y cómo ubicarlo

El tamaño y el color son los dos criterios principales para hacer que una obra de arte encaje en el entorno. En todo espacio, una pieza  demasiado grande inundará la sala y una  que sea demasiado chica se perderá y pasara desapercibida, dando en ambos casos un aspecto de desproporción. Cuanto mas osada sea la obra, más lugar necesitara para brillar.

Las esculturas  pueden colocarse en el suelo, sobre un pedestal, dressoir o una mesa, dependiendo del diseño. Pero los cuadros, como norma, se deben colgar de modo que el centro de la pintura quede al nivel de la vista. 

Colores 

Es posible combinar el arte con la decoración ya establecida o rediseñar el ambiente basándose en la obra elegida. Ambas son opciones válidas. Se debe optar por cuadros inspirados en los tonos más dominantes del lugar o utilizar los colores para redecorar el ambiente. 

Si se pretende que el arte ocupe el centro de atención, se debe jugar con elementos neutros. Las cortinas de las ventanas, carpetas o alfombras, el papel de las paredes e incluso los muebles, no deben destacarse demasiado, solo cumplir el rol de acompañar sin competir, ya que en una habitación repleta de texturas, colores y objetos llamativos se desviarán las miradas. 

Considerando que las galerías de arte suelen tener mucha luz  y las paredes blancas, si una pared está pintada de otro color o tiene un empapelado estampado, en cuanto a piezas que queden bien colgadas en ella las opciones son limitadas.

Si la habitación es oscura, tampoco lucirán al máximo. Por tal motivo, en lo referente al modo de exhibir las piezas en el hogar, es correcto imitar a los museos. 

TIPS

Visitar galerías de arte puede ser divertido y se pueden ver las obras personalmente. Sin embargo, puede ser un proceso lento. Por internet, se puede encontrar más variedad y algunos artistas incluso ofrecen recrear pinturas que ya se han vendido.

La iluminación de las obras de arte ya sea en cuadros u objetos propone efectos interesantes en los ambientes.

Si se buscan piezas con el diseño interior ya definido, lo ideal es medir el área donde esta va a ser colocada. Con esta información, la búsqueda será más fácil y rápida.

Es importante que al proyectar la decoración de un espacio puntual el resultado final no sea una galería de arte.