Revista Deck. Arquitectura, diseño y decoración.

Bloody Mary

Su origen es misterioso y como todo cocktail clásico existen diferentes vertientes acerca de dónde, cuándo y quién lo creo. Tal vez la historia más reconocida es aquella que data de 1921, en la barra del Harry´s Bar New York de París, donde un bartender llamado Fernand L. Petiot mezcló vodka y jugo de tomate en partes igual y lo bautizó Bloody Mary, en un pseudo homenaje a una ex pareja.

Con el correr del tiempo, su nombre se relacionó con el apodo de María Tudor, quien a sus jóvenes 37 años subió al trono de Inglaterra tras casarse con Felipe II de España. Durante su breve periodo de reinado (1553-1558), dejó un amargo recuerdo a partir de una feroz represión contra todos aquellos contrarios a la reinstauración del catolicismo, condenando a la hoguera a 273 personas. A partir de este hecho, los historiadores protestantes decidieron llamar a la reina como “María Sangrante” o, en inglés, “Bloody Mary”.

Lo cierto es que el secreto de cualquier Bloody Mary se encuentra en la vinagreta o mix que se elabora a partir de salsa inglesa, tabasco, limón, pimienta y sal; y digo de “cualquier” ya que existen numerosas variantes de esta mezcla. Algunos clásicos como el Virgin Mary (sin alcohol) o el Red Snapper (con gin), como así también diversas versiones de cada barman amante de esta receta.

Mirá también
Tigre Morado. Una cebichería peruana inspirada en la fusión de la selva amazónica y el mar de Grau

Otro ingrediente clásico es una penca o tronco de apio, que se vio incluido casi por casualidad allí por los años 60, cuando un cliente del hotel Ambassador no tenía con que revolver su cocktail y decidió hacerlo con un trozo de apio de la ensalada que había ordenado.

Por su poder nutritivo y su carácter revitalizante, el Bloody Mary es considerado por muchos un remedio infalible para la tan conocida y temida “resaca”. Así pues, la próxima noche de fiesta asegurémonos de tener al otro día los ingredientes necesarios para realizar este fresco trago.

>RECETA CLÁSICA

Bloody Mary

  • 4 golpes de salsa inglesa tipo Worcestershire
  • 6 gotas de Tabasco
  • 15 cc de jugo de limón
  • 1 pizca de sal o sal de apio
  • 1 pizca de pimienta negra recién molida
  • 30 cc de vodka
  • 120 cc de jugo de tomate
  • 1 penca de apio

Preparar en la base de un vaso alto el Bloody Mary Mix (mezcla de sal, limón, pimienta negra, salsa inglesa y Tabasco). Probarla. Completar el vaso con hielo roto en abundancia y verter los ingredientes líquidos faltantes. Revolver bien utilizando una cuchara larga y colocar la penca de apio. Terminar con un golpe más de salsa inglesa.

Guardar