Revista Deck. Arquitectura, diseño y decoración.

Decorar con telas

Por | Gisela Sanchez | Diseñadora de Interiores

La propuesta en esta oportunidad es jugar con la diversidad de géneros y colecciones ricas en texturas diferentes. Actualmente, la gama de tejidos existentes para decorar o tapizar es muy amplia, pero no todas brindan el mismo resultado, ni se adaptan a los diferentes usos. Cada tipo de tela tiene sus propias características, carencias y virtudes y de ahí que es muy importante prestar atención a sus especificaciones para elegirlas, según el uso que se les va a dar.

Desde clásicos estampados a modernas texturas y diseño coloridos, los textiles son materiales relativamente fáciles de usar para realizar un pequeño cambio en el hogar.

Por tal motivo es mejor conocerlas antes de decidir cuál será conveniente utilizar.

Te invitamos a descubrir un mundo de hermosos colores, suaves texturas, infinidad de posibilidades para ambientar y mejorar tu espacio. Telas estampadas y decorativas, mezclas modernas, Jacquard, blackout, telas de finos terminados, durables, resistentes y con estampados de moda.

Colores sólidos y brillantes para renovar y embellecer, telares, shantung, otomán y chenille, ya sean naturales, sintéticas o mezclas, le brindan la posibilidad de decorar y renovar sus muebles y cortinas con estilo. Cada una de ellas podrá agregarle un sentimiento de calidez y elegancia a la hora de renovar los ambientes de su hogar.

En el living o comedor, es preferible recurrir a tejidos resistentes al desgaste y a las manchas, a los rayos UV y la humedad, ya que en estos espacios se encuentran expuestos a diversos factores que pueden deteriorarlos.

Es por ello que para los tapizados de estos sectores recomendamos, además del cuero natural o sintético, jacquard, brocado, pana, lona, loneta, chenille, chintz, otoman, cretona, pique, damasco, terciopelo y, por supuesto, las estupendas microfibras.

En cuanto a cortinas, convienen tejidos como el shantung, maore, organza, terciopelo, gasa, lino, loneta, madrás, damasco, chintz y brocados, entre otros. En ambos casos, no hay que olvidar que la elección depende del estilo decorativo que se desee proyectar.

En la ambientación es posible mezclar diseños, efectos estéticos y texturas diferentes, siempre sin perder la consistencia o relación entre ellos. Estampados luminosos, metalizados sutiles y tonalidades refinadas entrarán en escena. No es recomendable mezclar flores, texturas, tonalidades y formas diferentes en los distintos muebles, para así mantener un equilibrio y no recargar los espacios.

El entelado de las superficies murales desarrolla por sí mismo una forma de decoración que, según el material elegido, puede resultar particularmente rico en texturas táctiles y visuales. Las telas pueden combinarse con un material tan opuesto a sus cualidades físicas como el aluminio.

Se debe tener en cuenta que no se trata de colgar telas por todas partes ni de tapizar todos los objetos a nuestro alcance, sino que hay que tener especial cuidado debido al impacto que provocan en un ambiente. En algunos casos puede ser necesario retirar otros objetos para no recargar excesivamente el espacio.

Con una buena dosis de imaginación y creatividad es posible sacar el mayor provecho a las cualidades de los tejidos. Si tapizar todo un mobiliario resulta demasiado osado, se puede comenzar por utilizar almohadones con el estampado o color del tejido preferido, para ver como impacta a la visión.

Es preciso recordar que la textura, el diseño o el color de la tela afectarán en cómo se verá el ambiente. Cuanto más claras y livianas sean, más amplitud y luminosidad provocarán en el espacio elegido a cambiar.

TIPS:

1. Para no equivocarse en la elección de la tela, pida retazos de muestra y así, una vez en su casa, podrá probar cómo se verán en relación a la iluminación y en combinación con los colores y muebles.

2. Recomendamos usar opciones lisas en los muebles grandes, porque as. dan una sensación de ligereza. Estos se pueden combinar con elementos como almohadones o adornos que tengan diseños más trabajados como rayas, geométricos o florales, buscando telas con personalidad y cuerpo.

3. Una regla básica es observar siempre los colores y texturas de otros elementos que se encuentran en el ambiente, e intentar que los cambios combinen no sólo con el sofá o las cortinas sino también con el resto del entorno.