Revista Deck. Arquitectura, diseño y decoración.

El encanto del Danubio

Bratislava es la capital y mayor centro urbano de Eslovaquia. Su población, es de unos 500 mil habitantes y se encuentra ubicada a orillas del Danubio, cerca de Austria y Hungría, a unos 60 kilómetros de Viena.

Al igual que todo el país, esta pequeña ciudad cuenta con múltiples tesoros y  quienes la visiten descubrirán que en ella se mezclan resabios del imperio Austrohúngaro, algunas huellas que dejó la Checoslovaquia comunista y el ritmo propio de una capital miembro de la Unión Europea. Además, cuenta con los beneficios que representa poder recorrer sus atracciones a pie.

Los rastros humanos originarios de esta  zona datan del año 5000 a.c., pero hasta el 200 a.c. no se produjo el primer asentamiento importante, fundado por la tribu Boio. Luego, los romanos tomaron posesión y desde el siglo I a.c. hasta el siglo IV d.c. fueron ellos quienes introdujeron el cultivo de la vid, iniciando, al igual que en otras ciudades del Danubio, una gran tradición vitivinícola.

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En el siglo V llegaron los eslavos y 500 años más tarde el territorio pasó a formar parte de Hungría. En el año 1526, cuando el país fue conquistada por los turcos otomanos, Bratislava fue sitiada, aunque sin éxito. Desde este acontecimiento la ciudad tuvo un período de esplendor, allí se coronaron entre 1536 y 1830 once reyes húngaros, además de fijar residencia algunas de las más importantes familias de la aristocracia. También recibió con frecuencia la visita de los grandes músicos de la época como Listz, Haydin, Beethoven y Mozart.

No obstante,  el nombre con el que actualmente se la conoce, Bratislava, no se utilizaría hasta 1919, año de la creación de Checoslovaquia. A partir de la independencia de Eslovaquia en 1993, esta ciudad se convertiría en su capital.

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Aunque Bratislava no sea tan conocida dentro de la oferta turística, resulta una propuesta más que interesante en los recorridos que se realizan por Europa Central, debido a que se encuentra a menos de una hora de Viena y próxima también a Praga y Budapest. Esto la convierte en una parada casi obligada para los que recorren la región.

Al ser un sitio de paso en estas rutas turísticas, muchos se sorprenden con los encantos que ofrece esta pequeña ciudad. Atracciones como los castillos, monumentos y sitios históricos que pueden ser visitados tranquilamente en un paseo a pie durante el día en la zona de la ciudad vieja, para luego disfrutar por las noches de alguna comida típica eslovaca.

Bratislava también ofrece una interesante vida nocturna, ya que al ser una ciudad universitaria, los jóvenes se encargan de animar y dar encanto a la noche.

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>IMPERDIBLES

Castillo de Bratislava. Es uno de los símbolos más importantes de la ciudad.

Iglesia de Santa Elisabeth. Excelente ejemplo del Art Nouveau Sagrado de Europa.

Puerta de San Miguel. Es la única sobreviviente de las cuatro puertas con las que contaba la Bratislava Medieval.