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Estilo Vintage

Por | Ivana Eberle y Victoria Velis | Decoradoras

Vintage es un término que se emplea al referirse a objetos o accesorios fabricados en tiempos pasados, que no pueden aún catalogarse como antigüedades y que, sin embargo, han ganado calidad o se han revalorizado con el paso del tiempo.

La tendencia suele sustentarse  en varios pilares como la exclusividad, la historia y el estilo. El vintage es una manifestación de la cultura posmoderna. Es la consecuencia (y también la respuesta) contemporánea a la pérdida de fe en el progreso y el desencanto y falta de empatía sobre  la innovación propia de la modernidad.

Así, en vez de mirar al futuro, se recurre con nostalgia a elementos de tiempos pasados, pero desprovistos del significado o la utilidad original. De esta manera, la moda revive el pasado por motivos meramente estéticos, mezclando elementos de distintas épocas y lugares, llevándolos a un nuevo plano y revalorizándolos como objetos aislados,  artísticos e innovadores.

El estilo vintage se ha extendido en los últimos años a todos los ámbitos del diseño, la moda y también a la decoración. Para ser considerado vintage, el mueble o accesorio debe ser original y, preferentemente, anterior a los años noventa. Aunque las piezas más populares van de los años 20 a los 70.  Accesorios victorianos, por ejemplo, pueden ser catalogados dentro de los mismos términos.

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Es un estilo elegante, con ciertas reminiscencias románticas, basado en objetos de antaño pero utilizando accesorios vanguardistas y modernos. En el vintage puro, se utilizan piezas antiguas exclusivas y de alto nivel, que se renuevan o se combinan con otras más modernas de corte clásico.
Aunque se puede crear un espacio completamente vintage, suelen utilizarse piezas del estilo en combinación con otros accesorios. Amalgamar este estilo con el avantgarde o con elementos más modernos suele ofrecer contrastes asombrosos e inesperados.

Incorporando el Vintage a tu vida

Si querés incorporar este estilo  a tu decoración, no necesitás grandes cambios. Pequeños detalles pueden hacer una gran diferencia. Por ejemplo, unas lamparas Art Deco en tus mesas auxiliares, pueden darle un estilo clásico y elegante a tu habitación y, al mismo tiempo, recordar los años 20. No tengas miedo de mezclar estilos, ya que una de las tendencias más populares de hoy es combinar lo nuevo con lo viejo.

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Una ventaja de las piezas vintage es que podrás encontrarlas en tiendas de segunda mano o ventas de garaje y a precios accesibles. No solo adquirirás artículos únicos, sino que también notarás que la calidad y el diseño son muy superiores a los actuales.

Si los muebles antiguos todavía no te convencen, pueden ser restaurados. Algunas piezas se renuevan para que se vean originales, mientras que otras se cambian para verse más modernas. Es común encontrar mesas, sillas, o escritorios antiguos pintados de un color brillante para crear una pieza focal en el espacio. Otra idea popular es utilizar piezas de maneras diferentes, por ejemplo cajas de vino de madera o escaleras como estantes.

Lo más importante es que encuentres algunas piezas que te llamen la atención y que sean expresivas por sí mismas. Luego podrás pensar las distintas maneras de utilizarlas en función de tu espacio a decorar. No compres muebles solo porque son vintage. También deben ser visualmente atractivos, ya que se convertirán el en centro de tu decoración.

¿Vintage o retro?

Es común confundir el estilo retro con el vintage, dado que los dos son evocativos de tiempos pasados. Pero hay una diferencia muy importante: mientras que el estilo vintage se compone de piezas originales, el estilo retro incluye muebles y accesorios que han sido fabricados hoy, pero con un diseño basado en tiempos pasados.

Por ejemplo, un refrigerador diseñado con el estilo de los años 50, pero fabricado en la actualidad, es considerado un elemento retro. Una pieza de joyería familiar del siglo pasado, es vintage.

Reciclado

Una de las ventajas más grandes del estilo vintage es que nos da la oportunidad tanto de reciclar, como de darle nueva vida a piezas heredadas o que tengan un significado especial.

No importa tu estilo, podés agregar algunos muebles o acentos vintage que te resulten importantes, ya sea en su estado original o renovados para verse modernos.

>Tips para lograr el estilo

-Aprovechá las paredes. Muchas piezas vintage son pequeñas y juntas parecen que estuvieran mezcladas al azar. Instalá repisas que cubran toda una pared y ubicalas juntas para formar una pequeña colección. De esta manera se verán ordenadas, pero de un modo llamativo.

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-Mezclá lo viejo con lo nuevo. Una opción es mezclar una mesa de comedor moderna y geométrica, con sillas vintage, o al revés. Otra idea es decorar un escritorio antiguo con una lámpara minimalista y moderna. Existen tantos elementos recuperables como combinaciones posibles, solo hay que darle rienda suelta a la imaginación y dejarse llevar.

-Pintá de un color inesperado. ¿Encontraste una silla o aparador que te pareció irresistible? Tal vez quieras darle un nuevo look pintándolo de un color brillante, como amarillo, coral o esmeralda. No solo agregarás más interés a la pieza, sino también una personalidad y un acento único.

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