Revista Deck. Arquitectura, diseño y decoración.

Reina de las formas

Esta prominente arquitecta angloiraquí, procedente de la corriente del deconstructivismo, nació en Bagdad, el 31 de octubre de 1950. No obstante, la mayor parte de su vida la ha pasado en Londres, donde actualmente funciona su estudio.

Previo a ingresar a la Architectural Assosiation of London, en 1972, obtuvo un grado académico en matemáticas por la Universidad americana de Beirut. Al graduarse en 1977, se asoció con Rem Koolhaas, quien fuera su docente y en 1979 decidió establecerse por su cuenta en la capital inglesa. Cabe destacar que la mayoría de su obra ha sido de carácter conceptual. Ha realizado trabajos en diseño de interiores y ganado gran cantidad de concursos, aunque muchos de sus proyectos jamás llegaron a construirse.

Su accionar experimenta nuevas concepciones espaciales, acrecentando el paisaje urbano en la búsqueda de una estética visionaria capaz de reunir todos los campos del diseño, desde la escala urbana hasta interiores y mobiliario. Mantiene un compromiso simultáneo con la práctica, la docencia y la investigación.

Asegura “creer en lo imposible” y reconoce la influencia en su trabajo de arquitectos como Erich Mendelsohn, Mies van der Rohe y Le Corbusier.

Las obras construidas de Zaha Hadid le han concedido un innegable prestigio internacional. Entre sus proyectos más conocidos se destacan la estación de bomberos Vitra (1993), la zona LF en Weil am Rhein, Alemania (1999), el bloque de viviendas IBA-Block 2 en Berlín (1993), la zona de la mente en el Millennium Dome de Londres (1999), el estacionamiento y la estación en Estrasburgo (2001) y el trampolín de salto de esquí en Bergisel, Innsbruck (2002).

También ha diseñado muebles y proyectos de interiorismo: Bitar, Londres (1985), Restaurante Moonsoon, Sapporo (1990) y los muebles Z-Scape manufacturados por Sawaya y Moroni (2001).

 

>Estampa olímpica

Zaha Hadid también dejó su huella en los últimos Juegos Olímpicos. El Centro Acuático Londres 2012, inspirado en las intempestivas olas de mar, fue integrado al Stratford City Bridge a nivel de base del edificio. Bajo su cubierta con forma de arco parabólico y doble curvatura, se celebraron en Londres las pruebas de natación, saltos de trampolín y sincronizada de los trigésimos Juegos Olímpicos.

Inspirado en la geometría del movimiento y en las formas ondulantes del agua, el Centro Acuático ha sido provisto de tres piscinas —entrenamiento, competición y buceo— alineadas con respecto a un eje ortogonal.

El concepto arquitectónico del proyecto se inspiró en el fluido geométrico del agua en movimiento, creando espacios y un entorno en armonía. Ha sido diseñado con la misión de ser un edificio capaz de ser reutilizado y adaptado luego de las olimpiadas.