Maui acaba de ser coronada como la mejor isla de Hawái en los World’s Best Awards 2026. Y la razón es más que obvia: si hay algo que define a este rincón del Pacífico, son las playas de Maui. Con más de 190 kilómetros de costa, cada rincón ofrece su propia magia. Desde arenas blancas y tranquilas hasta negras y salvajes, desde calas secretas hasta bahías perfectas para hacer snorkel. No es solo un destino: es una invitación abierta a reimaginar qué significa realmente relajarse.
DÓNDE HALLAR TU PLAYA IDEAL
Con 190 kilómetros de costa es imposible no encontrar tu lugar. En el sur, hacia Wailea, están las playas desarrolladas pero hermosas, cerca de resorts de lujo. Hacia el norte, la costa es más salvaje, con arenas volcánicas y vistas brutales. Y en el este, hacia Hana, descubrís calas remotas que pocas personas conocen.
Los que buscás tranquilidad, podés quedarte en Napili Bay con aguas cristalinas. Si preferís onda de surfista, Ho’okipa es tu lugar. ¿Buceador? Olowalu tiene un arrecife de coral que va a sacarte el aire. El norte es más bravo, perfecto para aventureros. El sur es glamoroso, con resorts de cinco estrellas pisándote los talones.
PLAYAS ÚNICAS EN EL MUNDO
No todas las playas son iguales en Maui. Encontrás desde lo convencional hasta lo completamente irreal. Kaihalulu es la única playa de arena roja de Hawái, formada por lava que se enfrió sobre el mar hace siglos. Es irreal para fotos, aunque el agua es más salvaje que tranquila: si querés ir, mirá nomás, no nades.
Wai’anapanapa tiene arenas negras volcánicas, cuevas de agua dulce y leyendas locales que dan escalofríos. Se dice que allí murió una princesa, y los camarones rojos que nadan en cierta época del año supuestamente son su sangre. Y luego está Oneuli, también de arena negra, más tranquila y perfecta para ver tortugas marinas sin multitudes. Cada una cuenta una historia geológica diferente que la hace irrepetible.
AVENTURA BAJO EL AGUA
El verdadero tesoro de Maui está bajo el agua. En Honolua Bay ves tortugas, arrecifes de coral intactos y una vida marina que no podés creer. Es un santuario marino protegido donde la naturaleza hace lo suyo sin interrupciones.
Kapalua Bay es para familias: aguas cálidas, vida marina abundante y un atardecer hawaiano de película. En Olowalu, los arrecifes se asoman en marea baja, así que podés verlos sin entrar al agua si preferís solo mirar. Y si vas a Maluaka, también conocida como «Turtle Town», es casi garantizado que ves tortugas marinas nadando tranquilas entre los turistas.
MOMENTOS QUE VAS A CONTAR
Algunos lugares tienen más magia que arena. En Kaanapali, cada atardecer hay una ceremonia de buceo acantilado que honra una hazaña del rey Kahekili hace tres siglos. Es el tipo de cosa que ves una vez en la vida y no olvidas nunca. En Baldwin Beach, el horizonte es tan lindo que olvidás por qué viniste al agua.
Y en Pa’ako, una cala escondida en un rincón de Makena, podés terminar viendo un casamiento desconocido en la playa. Maui no es solo un destino: es el tipo de lugar donde los planes se pierden en la magia y nadie se arrepiente.
Maui ganó el primer lugar en los World’s Best Awards por una razón que no está en los números. Cada playa es una invitación diferente, cada vez que visitás descubrís algo nuevo. Y si pensabas que Hawái era solo postales turísticas, Maui te va a cambiar la perspectiva por completo.


























