Revista Deck. Arquitectura, diseño y decoración.
Inicio » Un museo como paisaje. MAD transforma la costa de Shenzhen

Un museo como paisaje. MAD transforma la costa de Shenzhen

Museo de arquitectura en Shenzhen

Fotografía| Hufton + Crow / Zhang Chao
El museo de arquitectura de MAD transforma la costa de Shenzhen en un paisaje cultural: una pieza de ciudad que se puede caminar, subir y descubrir frente al agua.

UN PAISAJE QUE SE RECORRE

Después de ocho años de trabajo, el Shenzhen Bay Culture Square se integra al borde de Houhai, entre Talent Park y la bahía. El complejo ocupa un sitio ganado al agua y suma 188.000 metros cuadrados de superficie construida.

Museo de arquitectura en Shenzhen

La primera imagen no es la de un bloque monumental, sino la de grandes piedras blancas que asoman entre lomas verdes. Sus volúmenes de granito se separan para dejar entrar las vistas y convertir el vacío en parte esencial del proyecto.

TECHOS QUE SON PARQUE

La arquitectura continúa sobre las cubiertas: senderos, pendientes suaves y miradores llevan a los visitantes hacia el paisaje costero. Con la avenida enterrada, la superficie queda liberada para caminar, descansar sobre el césped o seguir hasta el agua.

Dos pasajes conectan los pabellones y permanecen abiertos durante todo el día. Así, el museo no se presenta como una institución aislada, sino como una extensión del espacio público de Shenzhen.

Museo de arquitectura en Shenzhen

GRANITO, LUZ Y ESCALA

El programa se reparte entre dos conjuntos dedicados al diseño y a la vida científica. Hay galerías, espacios educativos, una biblioteca de diseño y un teatro multifunción, organizados alrededor de recorridos que descienden hacia la bahía.

Las fachadas curvas están revestidas con tiras de granito blanco natural, mientras que en el interior el hormigón visto refuerza la sensación mineral. Una de las salas alcanza 16 metros de altura y recibe luz cenital difusa.

Museo de arquitectura en Shenzhen

UN MUSEO ABIERTO

El corazón del proyecto es la posibilidad de elegir cómo vivirlo. Se entra desde distintos bordes, se atraviesan patios y galerías, y una piscina baja refleja los humedales costeros. Arriba, las cubiertas prolongan esa experiencia con mercados de arte, performances y pausas al aire libre.

Conocé esta arquitectura que propone algo simple y poderoso: que un museo pueda ser también plaza, mirador y camino cotidiano. En Shenzhen, MAD convierte la escala monumental en una experiencia cercana.