Fotografía| Jason Bath/Nevada Northern Railway
El tren de estrellas propone una forma distinta de viajar: dejar atrás las luces de la ciudad, subir a una formación histórica y mirar el universo desde uno de los cielos más oscuros de Estados Unidos. En Nevada, el trayecto convierte una noche común en una experiencia de astroturismo.
UN VIAJE HACIA LA OSCURIDAD
La experiencia parte de Ely, una pequeña ciudad del este del estado, a bordo del Great Basin Star Train. Durante aproximadamente 2,5 horas, el convoy se interna en el paisaje desértico mientras el día se apaga y el horizonte se vuelve cada vez más limpio.
El recorrido no busca llegar rápido a ningún lugar. La gracia está en el tránsito: el sonido del tren, la amplitud del desierto y la expectativa de encontrar un cielo sin contaminación lumínica. Es una escapada pensada para quienes quieren cambiar el ruido de la agenda por una pausa de otra escala.
TELESCOPIOS, PLANETAS Y CONSTELACIONES
Una vez lejos de las luces, especialistas y astrónomos acompañan la observación con telescopios. La propuesta permite reconocer estrellas, planetas y otros objetos del firmamento, con explicaciones que acercan la astronomía sin convertir la salida en una clase técnica.
El entorno es parte central del espectáculo. El tren atraviesa la inmensidad de Nevada y ofrece una perspectiva difícil de conseguir en un destino urbano: la noche no funciona como telón de fondo, sino como el verdadero paisaje del viaje.
EL ENCANTO DE VIAJAR SIN PRISA
El Great Basin Star Train recupera el romanticismo de los viajes ferroviarios y lo cruza con una tendencia que crece en todo el mundo: buscar destinos donde la naturaleza todavía pueda verse con claridad. Acá, el lujo no está en la velocidad ni en el exceso, sino en disponer de tiempo para mirar hacia arriba.
La excursión también funciona como puerta de entrada a la región de Great Basin, conocida por sus paisajes abiertos y sus condiciones privilegiadas para observar el cielo. Podés combinar la salida nocturna con una visita al parque nacional cercano y extender la experiencia más allá de las vías.
UNA NOCHE PARA RECORDAR
En tiempos de itinerarios acelerados, este tren invita a recuperar una idea simple: viajar también puede ser quedarse quieto y prestar atención. El desierto, el traqueteo de los vagones y la aparición gradual de las constelaciones construyen una experiencia íntima, ideal para una escapada diferente por el oeste estadounidense.
Si buscás una aventura que no dependa de multitudes ni de grandes atracciones, subite al tren, abrigate y dejá que Nevada haga el resto. A veces, el destino más sorprendente está arriba tuyo.


























