Por | MAD Architects | Fotografía | Chao Zhang, Jiaqi Chen, Hufton Crow, Blackstation, ACF, Yumeng Zhu
Plaza de la Cultura de la Bahía de Shenzhen se sitúa en el corazón de Houhai, en el distrito de Nanshan, Shenzhen, el núcleo de innovación y centro de sedes corporativas de la Gran Área de la Bahía. Por un lado, se alza un denso grupo de rascacielos; por el otro, el sitio se encuentra con el Parque del Talento de Shenzhen, la bahía abierta y extensiones continuas de humedales de manglares, con vistas hacia Hong Kong.
El proyecto, una de las «Diez Grandes Instalaciones Culturales de la Nueva Era» de Shenzhen, fue diseñado por MAD, bajo el liderazgo de Ma Yansong, Dang Qun y Yosuke Hayano, y se ha completado tras ocho años de trabajo. La intención era doble: crear una plataforma para el intercambio global en diseño y cultura, y un espacio público costero abierto a la ciudad durante todo el día.

Las personas acuden aquí a correr, pasar tiempo con sus hijos e hijas, descansar, contemplar el mar, tomar fotografías y, entre la ciudad moderna y el océano antiguo, salir de la percepción cotidiana para adentrarse en una imaginación más amplia de la naturaleza y el tiempo.
«Gran parte de mi trabajo se guía por la misma pregunta: ¿puede el espacio público ser más abierto e igualitario? Shenzhen es una ciudad joven y eficiente, y este sitio fue ganado completamente al mar. ¿Cómo puede nuestro diseño transformar la naturaleza antigua en la imaginación del futuro de la gente, y lograr que un gran edificio cultural se sienta íntimo, al servicio de la experiencia humana?» — Ma Yansong, fundador y socio principal de MAD Architects.

LA CUBIERTA SE CONVIERTE EN PARQUE
Con una superficie de terreno de unos 51,000 metros cuadrados y un área construida de 188,000 metros cuadrados, Plaza de la Cultura de la Bahía de Shenzhen es un museo de diseño integral. Mediante una distribución dispersa y accesibilidad para todo el público, MAD transforma el gran edificio en una extensión de paisaje abierto.

Las onduladas cubiertas verdes se extienden directamente hacia el Parque del Talento. En el lado este, la calle se sotierra, liberando todo el nivel del suelo para los peatones. Los visitantes ingresan desde todas las direcciones, suben las suaves pendientes, siguen los sinuosos senderos de la cubierta y llegan a miradores sobre la bahía.
En el lado oeste, frente a la avenida principal y el perfil urbano de las sedes corporativas, dos pasajes de la bahía flanqueados por vitrinas flotantes e iluminadas discurren entre las salas norte y sur, abiertos las 24 horas. Un puente peatonal conecta directamente el parque de la cubierta con el tejido urbano. Así, la ciudad, la plaza y la línea de costa se funden en un solo espacio.

UN FUTURO ANCESTRAL: EL AGUA RETROCEDE, LAS PIEDRAS EMRGEN
El sitio alberga dos conjuntos de salas, norte y sur, que abarcan desde el diseño creativo hasta la vida científica, con galerías de exposición, espacios de educación pública, una biblioteca de diseño y un teatro multifuncional.
Partiendo de la idea de un futuro ancestral, MAD fragmenta el museo en grupos de volúmenes independientes. Estos descienden en altura desde la ciudad hacia el agua, manteniendo las vistas despejadas a lo largo de todo el terreno. Las fachadas son de granito blanco natural, cortado en delgadas tiras que siguen las curvas.

UN RITMO ESPACIAL DE MOVIMIENTO Y PAUSA
Los accesos se abren en los diferentes bordes urbanos del edificio, por lo que no existe un recorrido fijo en el interior. Un atrio circular entre las piedras conecta las galerías, mientras la luz natural se desplaza por los espacios de concreto aparente a lo largo del día.

En las galerías estándar, la estructura de concreto nervado se deja expuesta en el plafón, integrando las instalaciones y la iluminación en su interior. La galería más alta de la sala norte se eleva 28 metros, ofreciendo un ambiente sereno y amplio bajo una luz cenital difusa. Por su parte, la galería abovedada de gran luz de la sala sur se extiende baja y ancha.
En el centro del sitio, un espejo de agua poco profundo evoca el humedal costero, mientras que la plaza y las cubiertas albergan presentaciones al aire libre, mercados de arte y festivales durante todo el año.

JUNTO A LA RUTA MIGRATORIA
La bahía de Shenzhen es una parada importante en la ruta migratoria Asia Oriental-Australasia. Cada otoño e invierno, decenas de miles de aves —como espátulas de cara negra, chorrejos y playeros— se detienen en los manglares para descansar y alimentarse.
El edificio mantiene una altura baja y una disposición dispersa para no interferir en su corredor biológico. Sus cubiertas están plantadas únicamente con especies nativas, y la vegetación entre las piedras desciende gradualmente hacia la orilla, integrándose al humedal en lugar de delimitarlo.

UN HITO CULTURAL SIN CENTRO
Plaza de la Cultura de la Bahía de Shenzhen no es un hito aislado, sino un campo público en constante evolución que conecta el distrito de oficinas corporativas con la costa, y el centro comercial con el espacio cultural. Las aves sobrevuelan el lugar en sus rutas de vuelo. Las personas caminan por las cubiertas y cruzan el sitio. En el interior, se genera un espacio de quietud al margen del bullicio.

La ecología, la ciudad y el espíritu humano dejan de ser aspectos separados. Al responder a la velocidad de la ciudad moderna con la noción de una naturaleza ancestral, la arquitectura pasa a un segundo plano, acortando la distancia entre una institución cultural y su público, y tendiendo un puente entre el pasado y el futuro.

FICHA TÉCNICA
Arquitectura: MAD Architects.
Ubicación: Shenzhen, China.
Año: 2026.
Área: 188000 metros cuadrados.
Fotografía: Chao Zhang, Jiaqi Chen, Hufton Crow, Blackstation, ACF, Yumeng Zhu.

























