Revista Deck. Arquitectura, diseño y decoración.

Talento puro en tres dimensiones

Grand Chamaco  pasó su infancia y adolescencia con su abuelo materno, quien lo encaminó en el rumbo del dibujo y la pintura, actividades que se convierten en su hobbie y que lo llevan a rebasar por mucho, cuando tenía 12 años, la técnica artística de su abuelo.

Su comportamiento anarquista y revolucionario le trajo problemas en su desarrollo académico, cursando solamente la secundaria. Posteriormente, Grand Chamaco decide viajar a la capital del país, con el sueño de trabajar como aprendiz del pintor Arturo Rivera, objetivo que no llega a cumplir.

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Tras el sueño frustrado, empieza a tomar varios trabajos informales, como mesero en distintos restaurantes y cajero en tiendas de abarrotes, etc. 3 años después, conoce al escritor Ignacio Solares, de quien aprende mucho sobre las bases de la identidad mexicana.

Después de años de austeridad y ahorro, Grand Chamaco logra juntar dinero para así viajar a varias partes del mundo buscando referencias y tutores que lo ayudaran a darle forma a su arte, así como a encontrar una identidad y voz propia como creador.

A los 25 años regresa a su pueblo natal y crea una pequeña escuela de ilustración y pintura buscando compartir sus conocimientos. La escuela fracasa completamente y en su frustración por la poca atención recibida de la gente del pueblo, se aleja de la sociedad y crea un taller en una casa de campo, donde pasa varios años estudiando y perfeccionando su estilo.

Despues de 3 años y con la llegada de internet a su pueblo, el Grand Chamaco empieza a explotar su talento y mostrarlo al mundo, primeramente mediante redes sociales, posteriormente no se sabe todavía.

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