Revista Deck. Arquitectura, diseño y decoración.

Un bosque en las alturas

Por | Sebastián Martín | Lic. en Com. Social

Inaugurada a fines de 2008, la Torre YPF es el tercer edificio proyectado por el arquitecto César Pelli en la ciudad de Buenos Aires, luego de la Torre Bank Boston y el Edificio República. Se ubica en un terreno de 8.500 metros cuadrados, lindando hacia el este con el Río de la Plata y al oeste con el área central de la ciudad.
La atracción principal de este proyecto es, sin duda, el jardín de invierno, que se destaca por su fuerte contraste con la frialdad de la piel de vidrio, efecto que expresa exitosamente las preocupaciones institucionales en relación al cuidado de la naturaleza. Se trata de un edificio con conciencia ecológica, que se enmarca en la nueva tendencia de diseño amigable con el medio ambiente.
La propuesta, que contó con un presupuesto inicial de 134 millones de dólares, consta de 36 pisos y cada planta posee una superficie de 1600 m2. El desafío fue crear para el cliente un referente corporativo, unido a las aspiraciones del mismo Pelli, quien pretendía lograr con la obra un símbolo de la arquitectura moderna.
La Torre YPF parte de dos volúmenes yuxtapuestos, uno triangular y otro prismático girado a 45 grados. De esta forma genera una sección irregular que optimiza
las visuales hacia el exterior desde todos los puntos, “abriendo” el edificio a los focos más importantes que tiene el terreno: el río y la ciudad, abarcando metafóricamente todo lo que lo rodea y así haciéndolo propio.
La fachada Este, se encuentra abierta por completo y su estructura ha sido resuelta con paneles de aluminio claro y paños de cristal Low-E. La fachada Oeste, en tanto, está formada por un entramado de paneles de acero inoxidable sobre una superficie de vidrio, donde predomina el lleno sobre el vacío, efecto que adquiere un quiebre precisamente en el sector del jardín de invierno.
En el diseño se destaca el remate, donde los dos volúmenes culminan con planos inclinados en direcciones opuestas. La diferencia sutil de tamaño entre ambos, hace que el prisma de base triangular sobre, abrazando al de base cuadrada.
No obstante, la forma compuesta por dos piezas heterogéneas no se refleja en la planta, que se presenta absolutamente unificada y libre, con un núcleo central para los conductos de servicios de 300 metros cuadrados de superficie.
Para el autor, la obra fue un paso más allá en su desafío proyectual, puesto que si “todas las torres tienen un movimiento natural hacia el cielo, esta también se moverá en sentido horizontal, hacia el río o hacia la ciudad según desde donde se la observe”.
La idea de vincular dos volúmenes entre sí no solo resuelve la espacialidad, sino que constructivamente ayuda al funcionamiento estructural, apoyándose uno con el otro.

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Talento argentino
Formado en la Universidad Nacional de Tucumán, César Pelli es un reconocido arquitecto argentino que desarrolló su carrera en Estados Unidos.
Su estudio, “Pelli-Clarke-Pelli” fue nombrado uno de los diez más in- fluyentes de Estados Unidos y este año fue nominado al máximo galardón de arquitectura en el mundo, el premio Pritzker 2013.
Proyectó edificios en diferentes lugares del planeta como Nueva York, Tokio, Ciudad de México, Bilbao y Buenos Aires. Su obra más famosa son las Torres Gemelas Petronas, en Kuala Lumpur, que desde 1998 y hasta mediados de 2003 fueron los edificios más altos del mundo.
En el 2006, Pelli recibió el Premio a la Vida y Obra, galardón otorgado por el Premio Obras Cemex. En 2012 , en tanto, la Fundación Konex le otorgó el Premio Konex de Brillante considerándolo la figura más relevante de las Artes Visuales de Argentina de la década.