Revista Deck. Arquitectura, diseño y decoración.

Un grito de color

Por | Estudio IlmioDesign | Fotografía | Alfonso Acedo

El lugar, está estructurado en la siguiente manera: planta baja, donde se encuentran las zonas comunes con la recepción, bar-cafetería y zona de desayunos. Son tres plantas con un total de 25 habitaciones y una fantástica terraza con inmejorables vistas.

Tal y como queda reflejado en el nombre, tiene una fuerte connotación urbana. El espacio se inspira en la figura de un típico gentleman inglés, mezclando el estilo propio con el ambiente desenfadado y colorido que se respira en este céntrico barrio granadino, presentando una estética divertida y desenfadada que acoge y acompaña al visitante durante toda su estadía.

Al entrar en el hotel un característico techo nos recibe. El bowler o bombín deja de ser un simple gorro para convertirse en un patrón que, repitiéndose varios centenares de veces de forma aleatoria y a diferentes alturas, crea una envolvente con movimiento. Un segundo nivel establecido por el elemento flotando en el aire y las continuas proyecciones de las luces y sombras que generan una imagen dinámica del espacio principal de ingreso al hotel.

Esta zona, visible desde toda la fachada, es el bar-cafetería del hotel.

Se ha decidido que este fuese el primer espacio que el visitante se encontrara al entrar, siendo de este modo más accesible también para quien quiera pasar a tomar algo, ya que se pretende considerar como un punto más de ocio de la ciudad donde la gente se encuentre para pasar un rato entre amigos.

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A parte la particularidad del techo anteriormente descrito, nos encontramos con un suelo de un fuerte color turquesa.

En todo el Hotel trabajamos el suelo, lo tratamos como una gran superficie de color, cambiante entre zonas y con fuerte intensidad. Hay un contraste intencionado entre el espacio blanco y el suelo de una fuerte, chillante tonalidad. Como si fuese un grito en un espacio vacío. Esto hace que destacando tanto la superficie del suelo se vea más la envolvente y anulando cromáticamente esta, se resalte más la fuerza plástica del suelo.

Una gran barra en corian blanco de formas curvas domina el espacio y en su parte trasera nos trasmite un mensaje: nice to meet you.

A continuación nos encontramos con la recepción, donde el visitante se dispone a librase de su equipaje, con un detalle en la decoración de maletas antiguas apiladas.

Desde aquí pasamos a la zona desayunos ubicada en la parte baja de un patio interior cubierto,  alrededor del cual, toman forma las habitaciones, haciendo que sea visible desde todas las plantas.

Para hacerlo más acogedor, Ilmiodesign, , ha realizado unas grandes lámparas de colores atractivos en licra que limitan la altura de esta zona, creando una escala más humana.

En el mismo espacio un panelado de madera natural sobre el cual se han situado lámparas con forma de aplique, que a modo de “soles” iluminados crean un acogedor ambiente.
Las 25 habitaciones (que a nivel de distribución en planta son todas diferentes entre sí), se dividen en tres tipologías estéticas. Quedan personalizas con diferentes colores de moqueta, perfiles y siluetas cambiantes y textos amistosos troquelados en los cabeceros de la cama, que nos invitan a relajarnos y a disfrutar la estancia.

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Good night, relax yourself, sweet dreams… nos ayudan a entrar en el mundo de los sueños.
Es agradable tener al lado alguien que te de las buenas noches.

La terraza, está directamente conectada por un ascensor con el bar-cafetería de la planta baja y como una prolongación del mismo ofrece un espacio donde poder relajarnos tomando algo y disfrutando de las diferentes vistas de una ciudad encantada como Granada.

Lo que se ha conseguido es un hotel que por su estética no deja indiferente al visitante, gracias al uso de unos recursos atractivos y al mismo tiempo económicamente accesibles, el proyecto es una respuesta global a los tiempos que vivimos, a una a una economía ajustada y a una siempre creciente necesidad interna de innovación.