Revista Deck. Arquitectura, diseño y decoración.

Un recorrido por Napa Valley

El viaje se inicia en el tren Napa Valley Wine Train con una copa de bienvenida de la etiqueta propia de la empresa, realizada especialmente por Raymond Vineyards de su reserva privada.

Entre las opciones que ofrece la empresa – más de diez tours diferentes–, se destaca la visita a Castello di Amorosa, un singular castillo con reminiscencias toscanas del siglo XIII, donde se cultivan uvas Cabernet Sauvignon, Sangiovese y Merlot. Las visitas guiadas son muy completas y abarcan temas de información general de la zona así como el proceso de vinificación que allí se lleva a cabo.

Otro de los grandes atractivos es cenar en el Vista Dome, un vagón pullman de los años 50 que permite ver el cielo estrellado gracias a sus ventanas curvas, todo amenizado por una copa de Merlot o Pinot Noir y la exquisita comida que se prepara a bordo con ingredientes de estación de primera calidad.

Quizás la propuesta más insólita viene de la mano del Murder Mistery Tour, un paseo ambientado en 1915. Además de disfrutar de una cena por pasos y una copa de bienvenida, se incluye una obra de teatro con la opción de meterse de lleno en ella y disfrazarse como detective para resolver un supuesto asesinato cometido en el tren.

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Napa Valley Wine Train circunda los paisajes más encantadores desde Napa hasta Santa Helena, en recorridos que duran entre 3 y 6 horas y pasan por pequeñas ciudades llenas de tradición californiana como Oakville, Yountville o Rutherford.