Revista Deck. Arquitectura, diseño y decoración.

Venecia. La ciudad de los canales

Venecia se extiende sobre una serie de 119 islas que emergen de una amplia laguna situada entre la tierra firme y el mar abierto. Hasta su fundación se encontraba habitada por unos pocos habitantes ilirios y vénetos, hoy es uno de los destinos turísticos más famosos del mundo.

Conocida como la ‘reina del Adriático’, la ‘Serenísima’ o la ‘ciudad de los canales’, Venecia es la capital de la región italiana de Véneto. 

Situada en una laguna pantanosa en el mar Adriático, entre las desembocaduras de los ríos Po y Piave, la ciudad de Venecia está formada por 120 pequeñas islas unidas por más de 600 puentes y 150 canales.

Su fundación data del año 421 y es la única ciudad del mundo casi enteramente construida sobre las aguas, mansas y no siempre límpidas, sobre las que se reflejan sus palacios, puentes e iglesias envueltas en una luz especial.

VENECIA: UNA CIUDAD ÚNICA

Destino indiscutido para los amantes del buen comer y beber, es una ciudad que invita a sentarse en sus lujosos cafés y en sus soleadas terrazas, contemplar las vidrieras de sus tiendas de antigüedades, reflejarse en sus famosos espejos y curiosear entre los mostradores de las tiendas de tejidos, comprar encajes de Burano y vidrio de Murano. Tampoco puede faltar cenar en alguna pequeña hostería en la Giudecca.

La increíble oferta de Venecia, famosa por conquistar exigentes paladares, incluye una gran variedad de platos: antipasto, pasta, variedad de carnes y ensaladas y, por supuesto, postres, que obedecen al amor innato de los italianos por los dulces, desde las tiendas llamadas Pasticeria hasta las heladerías con sus cremosos y variados sabores en cada esquina.


La historia veneciana ha propiciado que la ciudad posea un riquísimo patrimonio arquitectónico y cultural, y visitarlo requiere desplazarse de forma singular. El transporte típico de la ciudad es la góndola, que tradicionalmente ha sido usada para todo tipo de actividades, incluidos las bodas y funerales, aunque en la actualidad es básicamente un medio turístico.

El tráfico de autos y bicicletas está prohibido, por lo que la mayoría de los venecianos viajan en los barcos de transporte colectivo denominados vaporettos, que funcionan a modo de autobuses y cubren rutas regulares a lo largo del gran canal y entre las distintas islas. Además, la ciudad también tiene muchos barcos privados.

Si hablamos de arquitectura, la influencia oriental y los vínculos con Bizancio dejaron su marca en la construcción y sobre todo en la Plaza de San Marcos, el gran símbolo de la ciudad, donde se encuentra la gran basílica con una espléndida colección de mosaicos bizantinos con sus famosos caballos en bronce dorado. La Basílica de San Marcos tiene entrada gratuita de lunes a domingo hasta las 17 horas y es una de las joyas arquitectónicas más espectaculares del mundo cristiano.

IMPERDIBLES

Palazzo Ducale. Hay recorrido guiado por las cámaras secretas del palacio, incluidos los calabozos, las dependencias de la Inquisición y los despachos de antiguos funcionarios.

Iglesias. Difícil escoger solo una. Desde luego, la basílica de San Marcos y el Campanile son las más famosas, pero también la Salute, la Pietà (para cuyo coro componía Antonio Vivaldi) y la enorme Santa Maria Gloriosa dei Frari, que guarda el corazón de Canova.

Ghetto. El antiguo barrio judío, que dio nombre a todas las juderías del mundo y por extensión a cualquier barrio habitado por una comunidad separada.

Vaporetti. Así se llaman los autobuses acuáticos de Venecia. Constituyen la mejor manera de recorrer el Gran Canal, un trayecto típico que no se puede dejar de hacer. Lo ideal es tomar la línea que vuelve por el canal de la Giudecca, una isla exterior de fantasmagórico paisaje industrial.

Notas relacionadas

 Notas relacionadas