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El hotel de los 68 perfumes. La experiencia sensorial que convirtió una fábrica milanesa en destino de culto

Hotel de perfume en Milán: la experiencia Magna Pars

En el barrio del Navigli, la parte más bohemia de Milán, existe un hotel donde cada habitación huele diferente. No levemente diferente: cada una tiene su propio perfume único, creado en exclusiva por una dinastía familiar de perfumistas italianos. El hotel de perfume Milán que todos deberían conocer se llama Magna Pars, y lo que propone va mucho más allá de una cama cómoda.

UNA FÁBRICA CON HISTORIA Y AROMA PROPIO

El edificio donde hoy funciona Magna Pars fue originalmente una fábrica de perfumes de los años 40. La familia Martone, que produce fragancias en la ciudad desde los años 60, lo convirtió en hotel en 2013 sin perder su esencia. Las paredes de fábrica al descubierto, las superficies blanqueadas y los muebles de diseño italiano crean un ambiente sereno que invita a concentrarse en lo sensorial.

Las 68 habitaciones tienen algo en común: cada una tiene un aroma propio, seleccionado con precisión. A través de un código QR, cada huésped accede además a una playlist musical inspirada en esa fragancia específica. La experiencia empieza desde que se abre la puerta.

COMER, BEBER Y OLER: EL MENÚ A PARFUM

En el restaurante subterráneo del hotel, la experiencia olfativa llega a la mesa. El Menú à Parfum propone platos inspirados en las fragancias de la colección LabSolue de los Martone. Un risotto de albahaca ahumada con madera de olivo y vieiras, por ejemplo, viene acompañado de la fragancia 201 Ulivo para oler mientras se come. El resultado está en el cruce entre la gastronomía y la performance sensorial.

En el bar de la terraza, la lógica se repite: los cócteles se inspiran en perfumes icónicos como el Sauvage de Dior, traducido en un trago con ron agrícola, lima, pomelo rosado, salvia y pimienta rosa. El jardín interior completa el circuito con bergamota creciendo al natural, uno de los ingredientes esenciales de la perfumería clásica.

APRENDER A OLER: EL TUTORIAL PRIVADO

El hotel ofrece una experiencia llamada Scentsational Journey: un tutorial privado de una hora en el que los huéspedes aprenden a distinguir notas de salida, corazón y base. También descubren los mejores lugares del cuerpo para aplicar distintos tipos de aromas —los amaderados detrás de las rodillas, los cítricos detrás de las orejas— y tienen acceso a los 68 perfumes de la colección familiar.

Al final, pueden embotellar su favorito en un frasco de 15 ml para llevarse a casa. Un souvenir olfativo que difícilmente se repite. Los vínculos de la familia Martone con la industria son profundos: trabajan con grandes casas de fragancias y producen aromas para marcas como Bulgari.

POR QUÉ ES UNA TENDENCIA QUE LLEGÓ PARA QUEDARSE

Las fragancias personalizadas están en auge en el mundo de la hospitalidad. Magna Pars, sin embargo, lleva esta tendencia a otro nivel: no usa el olfato como amenidad decorativa, sino como eje central de toda la experiencia. Es el tipo de hotel que no se elige por las comodidades estándar, sino por lo que propone como vivencia.

Las habitaciones arrancan desde los 350 euros por noche, y el tutorial privado tiene un costo adicional de 80 euros por persona. Para quienes viajan buscando algo más que paisajes, Milán en 2026 tiene una razón nueva y muy particular para visitar el Navigli.