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La dolce vita. El destino soñado de la Italia romántica

La Costa Amalfitana es una bellísima zona costera ubicada al sur de Nápoles, en la región de Campania. Comprende una gran cantidad de pueblitos pintorescos.

UN LUGAR ÚNICO

Es un espacio costero famoso en todo el mundo por su singular belleza natural y por lo típico y atractivo de sus pueblos que se asoman al mar enclavados en la montaña; esto es lo que lo hace formar parte de la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1997.

La zona abarca más de 11.000 hectáreas y 16 municipios. Esta faja litoral posee una rica biodiversidad natural. Intensamente poblada desde principios de la Edad Media, esta región costera comprende ciudades como Amalfi y Ravello, que albergan obras arquitectónicas y artísticas muy notables.

El paisaje rural es testigo de la capacidad de adaptación de los habitantes, que han sabido aprovechar la diversidad del terreno cultivando viñedos y huertos en terrazas construidas en las laderas bajas y conservando las tierras altas para vastos pastizales.

Hay quienes la declaran como la zona más romántica del mundo. Los historiadores se pierden en sus calles llenas de historia de estos trece pueblos italianos bañados por el mar Tirreno.

El encantador pueblo de Amalfi es, sin lugar a duda, el centro neurálgico de toda la costa. Es por este pueblo que se le da el nombre de “costiera Amalfitana”.

Amalfi jugó un rol muy importante en la historia, incluso desde el momento de su creación. Cuenta la leyenda que fue el mismo Hércules a fundar la ciudad como regalo a una amante princesa que tenía los ojos tan azules como el azul del mar del lugar.

Sea verdad o mentira, Amalfi siempre ha sido un centro marino importante. Tanto fue su poderío que era la capital de la antigua “República Marinara de Amalfi”. Es por eso que su historia y sus paisajes hacen de esta ciudadela una meta tan famosa y turística.

Una visita obligada es ir al Duomo de Amalfi, una verdadera obra de arte arquitectónica. Además de perderse por sus callejuelas y disfrutar de los numerosos negocios artesanales.

Otras atracciones muy concurridas incluyen su catedral, las compras en Via Lorenzo d’Amalfi. Todos esos momentos de relax en alguna trattoria junto a las deslumbrantes vistas del mar.

Pero no solo en Amalfi o Positano se puede vivir la experiencia amalfitana. Existe una gran variedad de pintorescos rincones como Praiano, Maiori o Atrani. Allí se puede degustar un plato típico de la gastronomía italiana y descubrir sorprendentes anécdotas en torno a algunos de sus ingredientes principales.

El producto más conocido de toda la región son los deliciosos limones. Con ellos se elabora el famoso licor Limoncello, de sabor dulce con un toque cítrico.

Este licor se debe servir muy frío para apreciar todo su aroma. Es empleado en la elaboración de todo tipo de postres como el tiramisú. También para gelatinas y galletas que se utilizan en la bases de tartas y bizcochos.

Al ser una región marítima los platos de pescado están siempre presentes en los menús de todos los restaurantes. Saborear un plato de pescado fresco recién salido del mar es un lujo al alcance de todos los viajeros que se aventuren a descubrir los rincones más bellos de esta costa.

Entre los pescados más populares se destacan la lubina, la dorada, el sargo o los calamares, que son el ingrediente principal del delicioso plato típico Totani e patate, un guiso marinero a base de patata y de una especie autóctona de calamar.

IMPERDIBLES DE LA COSTA AMALFITANA

Positano. Es tal vez el pueblo que más caracteriza la Costa Amalfitana, aquí encontrarás varias playas con un mar cristalino, muy concurridas durante los meses de verano.

Pero eso no es todo: en el pueblo existen un sinfín de tesoros por visitar como las “Torres Saracenas”, la Iglesia de Santa María Teresa, caminar por las localidades de Montepertuso y Nocelle, y perderse por sus callecitas llenas de negocios y talleres artesanales.

Vietri sul mare:. Es el primer pueblo que encontrarás viniendo desde Salerno, y por eso es llamada “La Primera Perla”.

Su principal atracción es su producción de cerámica: una tradición ancestral que se pasa entre los habitantes de generación a generación.

Caminando por sus calles notarán lo que significa la cerámica en este pueblito, ya que todas las casas tienen “algo” de cerámica adornando su fachada: un plato, un vaso o una verdadera composición artística de cerámica.

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