Fotografía| Amazon MGM Studios
La industria del cine fantástico lleva años teñida de gris. Mundos desolados, paletas apagadas, iluminación que parece diseñada para generar angustia existencial antes que asombro. La próxima Masters of the Universe, dirigida por Travis Knight y con estreno previsto para el 5 de junio, toma nota de esa queja acumulada y decide exactamente lo contrario: Eternia va a tener color, y mucho.
UN ETERNIA QUE SE VE COMO ETERNIA DEBERÍA VERSE
Cuando Collider visitó el set durante la producción londinense, la impresión fue casi de shock. En una era donde las grandes producciones de fantasía apostaron todo al desaturado como sinónimo de «seriedad», el equipo de Masters of the Universe tomó una decisión que en otro contexto sonaría revolucionaria: hacer que el planeta Eternia se vea vibrante, saturado, vivo. Colores reales. Iluminación que realza en lugar de apagar.
Travis Knight, que ya demostró con Bumblebee que podía tomar una franquicia desgastada y devolverle la dignidad, apuesta fuerte en esta adaptación del clásico de Mattel. La premisa es simple pero poderosa: Prince Adam (Nicholas Galitzine), criado en la Tierra, regresa a Eternia para descubrir que su hogar está bajo el control de Skeletor (Jared Leto), un hechicero con ganas de imponer su voluntad sobre el universo entero. Adam tendrá que abrazar su destino como He-Man, el hombre más poderoso del universo, para salvar todo lo que conoce.
EL ELENCO QUE ESTE HE-MAN SE MERECE
Galitzine lleva el peso protagónico después de ganarse el afecto del público con The Idea of You, y acá enfrenta un desafío físico y dramático de otra escala. A su lado, Camila Mendes interpreta a Teela —capitana de la guardia y amor de Adam—, mientras que Idris Elba se pone en la piel de Man-At-Arms, el general más confiable del reino. El trío central funciona sobre el papel, y todo indica que en pantalla también.
Jared Leto como Skeletor es, quizás, la apuesta más arriesgada del proyecto. Leto tiene historial de polarizar audiencias cuando se mete en un personaje de villano, pero la ficción permite que Skeletor —con su energía grotesca y teatral— sea exactamente el tipo de rol donde ese actor encuentra su mejor versión. Alison Brie suma como Evil-Lyn, y Morena Baccarin aparece como la Hechicera, guardiana de Castle Grayskull. Un elenco que, sumado al score de Daniel Pemberton con colaboración de Brian May de Queen, sugiere que nadie acá llegó a hacer el mínimo.
LA PREGUNTA QUE LA PELÍCULA TIENE QUE RESPONDER
El proyecto tuvo una historia de desarrollo tan accidentada que merece su propia serie documental: pasó por Sony, luego por Netflix (que gastó 30 millones antes de cancelarlo), y finalmente llegó a Amazon MGM Studios con presupuesto de entre 170 y 200 millones de dólares. Cada cambio de estudio traía nuevos directores, nuevos actores, nuevos guionistas. El nombre de Noah Centineo quedó para el anecdotario. Kyle Allen también. Al final, llegó Galitzine.
Que el film haya sobrevivido a todo ese tránsito y llegue a las pantallas el próximo junio es, en sí mismo, una pequeña victoria. Pero la apuesta real está en si el producto final puede estar a la altura de lo que las primeras imágenes sugieren: una película de fantasía que abraza sus colores, sus personajes exagerados y su lógica propia sin pedir disculpas. Si Knight logra trasladar al live-action la misma calidez que le puso a Bumblebee, Masters of the Universe podría ser la sorpresa del año. Y para los que de chicos recitaban «¡Tengo el poder!» frente al espejo, eso vale doble.
























