Por | Matéria Base | Fotografía | Manuel Sá
Enclavada en el corazón de la sierra de Mantiqueira, cerca de la tierra del «Lobisomem»o hombre lobo, donde la Matita-Perê silba con fuerza, Casa Matita surge de la propia tierra. Y, al igual que la tierra, crea volumen, espacio y un hogar. El encargo pedía un lugar donde acoger una nueva vida. Un punto de transición entre el ajetreo urbano y la rutina rural.

El programa responde a una familia compuesta por una pareja, él músico y profesor universitario, ella diseñadora y ceramista, y tres hijos.

Casa Matita articuló tres escalas de intimidad: la autonomía de los hijos mayores, la cercanía de la hija menor con la pareja, y la recepción de los huéspedes. En el uso cotidiano, el salón y la cocina se integran y se extienden hasta la terraza. Los espacios de trabajo se han dispuesto en un bloque independiente, separando así las tareas laborales de la rutina doméstica.


La estrategia consistió en organizar el conjunto en tres bloques distintos que definen un patio central. Las amplias aberturas controlan la entrada de luz y enmarcan, al mismo tiempo, el interior de la vivienda y las onduladas colinas de Joanópolis. El salón y la cocina forman un único espacio integrado con el balcón. Un pasillo conecta el segundo bloque, donde se encuentran la habitación de invitados, la de la hija menor y la suite matrimonial.
Separado por un jardín, el tercer bloque alberga las dos habitaciones de los hijos mayores, garantizando autonomía. Aprovechando la pendiente natural del terreno, una escalera conduce al nivel inferior, donde se encuentran el taller y el estudio: espacios de trabajo que también se abren al paisaje.


Los procesos constructivos se basan en el aprovechamiento de los materiales en su estado natural. La piedra, la madera y la tierra ponen de relieve el saber hacer artesanal como herramienta para la configuración del territorio. Los paneles estructurales de adobe se fabricaron mediante un proceso mecanizado, aunque aún de carácter artesanal, conservando la textura y el tiempo de apilado.

Toda la estructura de madera utiliza perfiles reducidos compuestos o de ingeniería. Los pilares y las vigas de madera laminada encolada se fabricaron en la propia obra, lo que permitió reducir los residuos y adaptarse a las condiciones locales. La tierra compactada, el hormigón ciclópeo y las estructuras compuestas de madera dejan al descubierto el proceso de construcción.


Las texturas revelan el trabajo realizado. Es como si las paredes contaran su propia historia de cómo se construyeron. Casa Matita, que alberga a una familia que ha cambiado la vida urbana por la rural, se distribuye en dos plantas y establece la distinción necesaria entre el refugio de la vida privada y el espacio dedicado a la concentración y el trabajo. Se garantiza la distancia ideal para quienes compaginan su vida personal y laboral en un mismo lugar.

FICHA TÉCNICA
Arquitectura: Matéria Base.
Ubicación: Joanópolis, Brasil.
Año: 2024.
Área: 497 m².
Fotografía: Manuel Sá.

























