Por | MCL Studio | Fotografía | Gonzalo Viramonte
Frente a un gran campo de golf, en un barrio de baja densidad y abundante vegetación, Casa VVS nace de la voluntad de establecer una conexión constante con un espacio exterior de gran calidad.
La inspiración central proviene de dos referencias claras: la forma tradicional del pórtico y la lógica brutalista de la escuela paulista, sintetizada en la idea de que la vivienda es «la máquina de su propia construcción».

El concepto rector es que la estructura no solo sostiene, sino que habita: cada espacio resulta de una decisión estructural, generando atmósferas que evocan distintos afectos e interpelan a quienes la viven.

El principal desafío fue liberar por completo la planta baja para usos comunes, buscando la máxima fluidez entre interior y exterior. Esto imponía resolver una luz de 30 metros sin apoyos intermedios, un contratiempo técnico que se transformó en oportunidad: cada limitación se utilizó como recurso proyectual. El plano estructural terminó siendo, prácticamente, el plano final del proyecto.

En cuanto a técnicas y materiales, el hormigón es el protagonista absoluto. El pórtico de hormigón, junto con la altura libre, permite cubrir los 30 metros de luz bajo los cuales la propiedad se desarrolla en dos niveles.
La losa casetonada organiza los espacios interiores, y el espesor de losas y vigas se aprovecha para regular las alturas según cada uso.
Los dos grandes apoyos del pórtico se convierten en volúmenes de servicio que alojan programa en su interior, operando como la poché de la École des Beaux-Arts.
La pesada estructura de hormigón habilita grandes luces y planos transparentes que, desde ciertas perspectivas, dan la sensación de que la vivienda no se apoya en el suelo. Desde otras, la tectónica se exhibe deliberadamente como herramienta estética.

La configuración espacial responde directamente a esta lógica. La planta baja se libera para los usos comunes y la relación con el exterior, mientras los apoyos albergan los servicios y la circulación. Estos espacios de servicio y circulación adoptan menor altura, lo que permite disponer dos terrazas de servicio con visuales interrumpidas, jerarquizando así los ambientes principales.

El ritmo de las losas estructura los interiores, las vigas se convierten en barandas, los apoyos dividen ambientes y la textura del hormigón adquiere un carácter ornamental. Se proyecta desde la técnica para obtener resultados sensoriales y simbólicos: las restricciones constructivas devienen el lenguaje del proyecto.

Así, Casa VVS demuestra cómo una estructura puede ser plenamente habitada. Cada decisión técnica —la luz del pórtico, el casetonado, los apoyos macizos— se traduce en experiencia espacial, logrando una propiedad donde construcción y arquitectura son una misma cosa.

FICHA TÉCNICA
Arquitectura: MCL Studio.
Ubicación: Moreno, Argentina.
Año: 2022.
Área: 1000 metros cuadrados.
Fotografía: Gonzalo Viramonte.


























