Según datos oficiales, Neuquén registró un incremento poblacional de casi 83.000 habitantes respecto al censo de 2022. Al mismo tiempo, el empleo privado local aumentó 7,1 % en los últimos 3 años, a contramano de la tendencia nacional. Mientras miles de argentinos llegan a la provincia por motivos laborales, la industria de la construcción enfrenta el desafío de generar una infraestructura acorde a esta expansión. Frente a este escenario, la construcción modular gana terreno debido a sus menores costos y a su rapidez de ejecución.
Mientras que el proceso de construcción tradicional puede tardar entre 10 y 14 meses, el tiempo promedio de finalización de un desarrollo industrializado oscila entre los 2 y los 6 meses.
Se trata de una reducción promedio superior al 50 % en un producto final que puede llegar a ser hasta un 30 % más económico y disminuir a la mitad el desperdicio de materiales. En una provincia como Neuquén, que crece a un ritmo muy superior al promedio nacional, estos factores adquieren un carácter estratégico.
La llegada constante de trabajadores vinculados al desarrollo de Vaca Muerta, junto con la expansión de actividades complementarias como el comercio y el sector de los servicios mantiene una demanda sostenida de soluciones inmobiliarias.
En ese contexto, los sistemas constructivos industrializados aparecen como una alternativa para ampliar la oferta en plazos más cortos y reducir la presión sobre el mercado. La gran ventaja de la construcción modular es que permite producir en serie, lo que no solo agiliza el desarrollo de viviendas, sino también de infraestructura para sectores tan diversos como la salud, la educación o la actividad industrial.
Un factor fundamental para explicar esta tendencia radica en la geografía de la provincia, con un territorio extenso y localidades distribuidas a lo largo de cientos de kilómetros.
Al concentrar buena parte del proceso productivo en una planta y trasladar posteriormente los módulos al sitio de emplazamiento, este sistema reduce la complejidad logística de las obras y permite ejecutar proyectos en plazos más previsibles, incluso en zonas alejadas de los principales centros urbanos.
Al respecto, Marcos Galian, Productor General de la exposición Edifica Neuquén 2026, sostiene: “El desafío actual pasa por acompañar el crecimiento de las ciudades con infraestructura. La construcción industrializada ofrece la flexibilidad necesaria para desarrollar desde viviendas hasta oficinas y locales comerciales”.
En esa línea, Galian indica que en la exposición, que se realizará del 10 al 12 de septiembre, la construcción modular adquirirá un rol fundamental: “El evento surgió como una iniciativa pensada para poner en contacto a esta industria con las soluciones que Neuquén necesita. Hoy, la velocidad y la cantidad son las principales prioridades de la provincia en términos de infraestructura”.
A diferencia de la construcción tradicional, los sistemas industrializados permiten ejecutar distintas etapas de la obra de manera simultánea.
Mientras se realizan tareas preliminares en el terreno, buena parte de los componentes puede fabricarse en planta, lo que reduce los tiempos de ejecución y disminuye la exposición a demoras provocadas por cuestiones climáticas o logísticas. En este sentido, Emilio Munarín, CEO de Attila y referente en la Patagonia de la Cámara Argentina de Construcción Modular e Industrializada (CACMI), precisa: “El 95 % de la obra se hace en planta, el trabajo in situ no suele superar las dos semanas. Esto, además de optimizar los tiempos, permite un mayor control de calidad, ya que mejora las condiciones y la rigurosidad del seguimiento de técnicos y especialistas”.
Según datos de la CACMI, actualmente en Argentina existen más de 13.000 construcciones industrializadas en ejecución. Se trata de un segmento aún incipiente si se lo compara con los países desarrollados: en Suecia, por ejemplo, cerca del 45 % de las viviendas utilizan procesos industrializados; en Japón aproximadamente 20 %; mientras que en Estados Unidos alrededor del 15 %.
Si bien no hay estadísticas oficiales que permitan cuantificar cuántas de ellas se encuentran en Neuquén, referentes del sector sostienen que la provincia es una de las plazas más consolidadas para este mercado. “Neuquén es una de las provincias con mayor cantidad de empresas dedicadas a la construcción industrializada. Lo que hace algunos años era una solución de nicho, hoy es uno de los principales canales para el desarrollo de infraestructura. Debido a las necesidades que genera la expansión provincial, es probable que esta tendencia continúe consolidándose”, concluye Munarín.























