Por | IGArchitects | Fotografía | Ooki Jingu
House of Wall Forest se diseñó para una pareja y su hijo/a en un terreno de forma singular que recuerda a la pinza de un cangrejo, con un sendero verde hacia el sur y una torre de transmisión hacia el este. En lugar de imponer un orden único y unificado sobre las condiciones del sitio o el entorno urbano circundante, el diseño comenzó incorporando múltiples orientaciones que responden directamente al terreno mismo.

A través de un conjunto de columnas-muro que se elevan en diferentes ángulos, las paredes se conciben para actuar colectivamente —como un grupo—, integrando cambios de dirección y distancia dentro del espacio y creando un territorio a modo de amortiguador entre las condiciones urbanas y la vida cotidiana.

En la vivienda urbana, las relaciones entre privacidad y apertura, interior y exterior, suelen simplificarse mediante la manipulación de las superficies límite, como los muros exteriores y las ventanas. En este proyecto, en vez de ajustar las relaciones abriendo o cerrando límites, se intentó reconfigurar la relación con la ciudad a través de la superposición de distancias y orientaciones espaciales generadas dentro del propio interior.
Al producir una condición en la que las visuales se interrumpen pero el espacio más allá sigue siendo perceptible, la arquitectura establece una apertura que no es cerrada ni se puede asimilar de manera inequívoca.

El núcleo de House of Wall Forest es la composición de columnas-muro —elementos de una escala intermedia entre columna y pared— y losas divididas en formas triangulares en respuesta a la geometría del terreno. Al colocar las columnas-muro en el centro de cada borde de las losas triangulares, el espacio evita un contorno claramente fijo, y emergen zonas constantemente indeterminadas a través de la desalineación y superposición de las losas.
Si bien las columnas-muro segmentan el espacio, no lo encierran; por el contrario, permiten el paso de las visuales, la presencia y la atmósfera, generando profundidad y tensión.

Las columnas-muro no son meros elementos estructurales. Como «ejes» espaciales, orientan suavemente las líneas de visión, el movimiento y el flujo de aire. Sin embargo, no convergen en una cuadrícula uniforme ni en un orden rígido. Sutiles diferencias en la orientación y la densidad introducen ritmo y profundidad tanto en planta como en sección, lo que permite que el espacio adquiera un sentido de territorio sin llegar a cerrarse, a partir del cual emergen gradualmente los ambientes habitables.

Las losas triangulares no están alineadas en un solo nivel, sino que continúan con ligeras diferencias de altura, formando una configuración seccional de medios niveles (skip-floor). Estos cambios de nivel no pretenden dividir el espacio, sino que funcionan —junto con las columnas-muro— como diferencias estructurales que modulan las visuales, la presencia y la distancia corporal. Al desmantelar una división jerárquica clara de las plantas, la vida cotidiana se expande en la dimensión de la sección.

En el denso entorno urbano de Tokio, en lugar de presentar una expresión clara y legible hacia el exterior, House of Wall Forest pliega múltiples orientaciones y capas de profundidad en su interior a través de la estructura misma. Mediante la relación entre las columnas-muro y las losas, se logra una condición protegida sin estar cerrada, y abierta sin estar definida de manera inequívoca.
La estructura define el espacio, y el espacio recibe la vida. Se trata de un paisaje residencial tridimensional que surge de un conjunto de muros.

FICHA TÉCNICA
Arquitectos: IGArchitects.
Ubicación: Tokyo, Japón.
Área del proyecto: 79 metros cuadrados.
Año del proyecto: 2026.
Fotografía: Ooki Jingu.


























