Fotografía | airbnb
La casa de los Byers acaba de sumarse a Airbnb y se convierte en uno de los alojamientos más buscados por los fans de Stranger Things.
A minutos de Atlanta, esta propiedad ofrece una experiencia inmersiva donde la nostalgia, el misterio y la atmósfera sobrenatural de Hawkins dejan de ser ficción para convertirse en un recorrido tangible.

UN SET DE STRANGER THINGS, PERO HABITABLE
No se trata de una recreación: es la casa original utilizada en la serie. Por dentro, los detalles son un guiño directo a los fanáticos.

Las paredes cubiertas de luces navideñas, la famosa combinación de letras pintadas, la deco vintage de los años 80 y un arcade clásico hacen que cada ambiente parezca una escena lista para grabarse.
Todo fue pensado para que el visitante sienta que está atravesando la puerta hacia el universo creado por los Duffer Brothers.

UN CUARTO UPSIDE DOWN PARA VALIENTES
Uno de los highlights del alojamiento es la habitación temática inspirada en el Upside Down.

Oscura, inquietante y plagada de referencias, recrea esa sensación perturbadora que define el mundo paralelo de la serie.
Es el tipo de espacio que vuelve este hospedaje algo más que un simple fan service: es una experiencia diseñada para jugar con los sentidos.

HAWKINS, PERO EN GEORGIA
Aunque Hawkins es un pueblo ficticio de Indiana, la casa está ubicada en una zona tranquila a las afueras de Atlanta.
Ese entorno silencioso suma a la ambientación: bosques, rutas y la estética típica del sur estadounidense completan la ilusión de estar dentro del mapa emocional de la serie. El resultado es un viaje que combina misterio, nostalgia y la cuota exacta de aventura sobrenatural.

UNA PARADA OBLIGADA PARA FANS
Airbnb logra convertir un ícono pop en un destino vivencial. No es solo un lugar para dormir: es un espacio para recorrer, fotografiar y vivir como si fueses parte del grupo de amigos que transformó a Stranger Things en un fenómeno global.
Para los que crecieron con la serie —o los que todavía la maratonean—, es una oportunidad única de entrar literalmente en la historia.
















