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De regreso a Hawkins. Stranger Things: Tales From ’85, el spinoff animado que llega con polémica

Stranger Things: Tales From '85, el spinoff animado de Netflix

Fotografía|Netflix
Hawkins volvió. Pero esta vez en formato animado y con voces nuevas. Stranger Things: Tales From ’85, el primer spinoff oficial televisivo de la serie más popular de Netflix, ya está disponible con sus ocho episodios completos, y viene a plantear una pregunta incómoda: ¿hasta dónde puede estirarse una franquicia antes de perder lo que la hizo especial?

DE VUELTA AL MUNDO DEL REVÉS, PERO EN DIBUJOS

La serie se ambienta entre las temporadas 2 y 3 de Stranger Things —antes del shopping Starcourt, antes de Robin, antes de que los chicos del Hellfire Club empezaran a crecer de verdad. Mike, Will, Eleven, Dustin, Lucas y Max siguen siendo los mismos personajes, pero ahora dibujados y con un elenco de voces completamente nuevo. La elección del formato animado no es casual: sin actores de carne y hueso que inevitablemente envejecen, Netflix puede mantener a estos personajes atrapados en la adolescencia indefinidamente.

La dirección visual opta por la animación computarizada contemporánea con destellos de neón y guiños a los ochenta, en lugar del estilo dibujado a mano que evocaría los dibujos animados de la época —Transformers, He-Man— que los propios personajes consumirían en pantalla. El resultado es competente pero genérico, más cercano a cualquier show animado de plataforma que a una extensión genuina del universo que los hermanos Duffer construyeron.

LA MISMA FÓRMULA, DISTINTOS NOMBRES EN LOS CRÉDITOS

El problema central de Tales From ’85 es su falta de ambición narrativa. El spinoff no expande el universo ni lo lleva en una dirección nueva: básicamente repite los beats de cualquier temporada de Stranger Things. Un grupo de chicos descubre una amenaza sobrenatural del Upside Down, los adultos no se enteran de nada, la amistad los salva al final. Todo está ahí, fiel y predecible.

La única incorporación real al elenco es Nikki, una chica con cresta punk rosada interpretada vocalmente por Odessa A’Zion, cuya función parece ser la de guía emocional para Will antes de que Robin llegue en la serie principal. El detalle que incomoda: como los fans saben perfectamente, Nikki nunca vuelve a aparecer en las temporadas siguientes. Aparece, cumple su rol narrativo y desaparece sin dejar rastro.

El showrunner es Eric Robles, con los hermanos Duffer en el rol de productores ejecutivos a través de su productora Upside Down Pictures. La animación estuvo a cargo del estudio Flying Bark. Son nombres sólidos, pero el resultado final da la sensación de ser un producto pensado más para mantener viva la marca que para contar una historia que genuinamente valga la pena.

¿VALE LA PENA EL REGRESO A HAWKINS?

Para los fans más acérrimos de Stranger Things —y en América Latina hay millones— Tales From ’85 va a funcionar como dosis de mantenimiento. Volver a escuchar esos nombres, ver esas caras dibujadas, recorrer las calles de Hawkins una vez más tiene su propio peso emocional. Pero quienes busquen la chispa que hizo de la primera temporada un fenómeno cultural van a encontrar acá una versión desaireada de lo mismo.

Los ocho episodios ya están disponibles completos en Netflix. La franquicia, mientras tanto, sigue expandiéndose: hay una obra de teatro, The First Shadow, que ya recorrió distintas ciudades del mundo, y rumores de más proyectos en desarrollo. Hawkins no cierra más. La pregunta es si eso sigue siendo una buena noticia.