Fotografía| Netflix
Hay novelas que parecen imposibles de llevar a la pantalla, y East of Eden, de John Steinbeck, siempre fue una de ellas. Vasta, generacional, moralmente compleja: la historia de los Trask en el Valle de Salinas de California es la clase de material que asusta a cualquier productor que piense en serio. Netflix se animó, apostó fuerte con Florence Pugh como protagonista y, esta semana, lanzó el primer trailer de la serie de siete episodios. El estreno es el 1 de octubre.
LA CATHY AMES QUE NADIE ESPERABA
En las adaptaciones anteriores de la novela —la más célebre es la película de 1955 que dirigió Elia Kazan con James Dean— Cathy Ames funcionaba como personaje secundario: la mujer de Adam Trask, la madre ausente, la figura sombría en los márgenes.
En la versión de Netflix, basada en el guion de Zoe Kazan (nieta de Elia, dato que no es menor), Cathy está en el centro de la historia. El trailer la presenta en primer plano, reflexionando en voz en off sobre la naturaleza del mal. Florence Pugh sostiene esa carga sin pestañear, y con eso solo ya queda claro por qué la eligieron.
Es un giro audaz con respecto al material original: Steinbeck construyó a Cathy como una especie de mal encarnado, casi arquetípico. Ponerla al frente implica humanizarla, darle capas, arriesgarse a que el público la entienda aunque no la justifique. En manos de Pugh —que con Oppenheimer y Dune: Parte Dos ya probó que puede sostener proyectos enormes— eso suena a una apuesta razonable.
UN ELENCO QUE NO PERDONA
El resto del elenco no se queda atrás. Christopher Abbott interpreta a Adam Trask, el patriarca que intenta construir una nueva vida en California con Cathy antes de que todo se derrumbe. Mike Faist —que viene de brillar en Challengers— aparece como Charles, el medio hermano de Adam; una relación tensa que forma el núcleo inicial de la novela. Tracy Letts y Martha Plimpton completan un cuadro que, sobre el papel, es difícil de criticar.
Los roles de los gemelos Caleb y Aron los asumen Joseph Zada y Joe Anders, dos caras relativamente nuevas que van a tener que aguantar el peso de la segunda mitad de la historia, donde la saga se vuelve más personal y más densa. La serie está dirigida por Garth Davis, el australiano detrás de Lion (2016) y María Magdalena (2018), dos películas que se apoyan mucho en la atmósfera y el trabajo de actores. Es exactamente el perfil que necesita un proyecto como este.
UNA HISTORIA QUE VUELVE CON TODA SU COMPLEJIDAD
La novela de Steinbeck, publicada en 1952, abarca décadas: empieza durante la Guerra Civil estadounidense y termina cuando Estados Unidos entra en la Primera Guerra Mundial. Ninguna adaptación anterior había intentado cubrir toda esa extensión. La película de Kazan con James Dean —la única que Dean llegó a ver estrenada antes de morir— solo tomó la parte final, cuando Caleb y Aron son ya casi adultos. Esta serie se propone contar la historia completa, los siete episodios mediante.
Que Zoe Kazan haya escrito el guion agrega una dimensión extraña y fascinante al proyecto: es la nieta del director que le dio forma a la primera versión cinematográfica, ahora reescribiendo el material desde otro ángulo, con otra protagonista y otra pregunta central. En cierto modo, también es una manera de cerrar un círculo familiar. East of Eden se estrena el 1 de octubre en Netflix. Si el trailer es un indicio de lo que viene, el mes que viene va a tener competencia de sobra.


























