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Casa Malonic. Arquitectura esencial entre la selva y el mar

Casa Malonic by HW-STUDIO

Por | HW-STUDIO | Fotografía | César Béjar
Al llegar a Casa Malonic, el paisaje se revela con una intensidad difícil de describir. El mar se convierte en un horizonte infinito, mientras que una porción de selva ocupa el sitio con una presencia casi sagrada.

Luz, flores, piedras, árboles e incontables seres vivos se conjugan para crear una experiencia que ya existe antes de la arquitectura. Bajo estas condiciones, la arquitectura no podía entenderse como un objeto independiente del paisaje, sino como una manera de entablar una relación con él.

Casa Malonic by HW-STUDIO

La respuesta fue reducir la arquitectura a sus elementos esenciales. Un suelo. Una cubierta. Una sombra. Casa Malonic busca la sencillez de una enramada: un refugio simple bajo un follaje. No como una imagen de la arquitectura tradicional, sino como una condición elemental del habitar: estar bajo una sombra, bajo resguardo de la lluvia y el sol, mientras el paisaje cobra vida a su alrededor. El horizonte no es una vista contenida dentro de la propiedad. Es la condición misma que la concibe.

Casa Malonic by HW-STUDIO

El suelo prolonga esta relación con el sitio. Su color y textura evocan la arena de la playa, como si la vivienda hubiera encontrado la forma de dar continuidad a esa arena bajo la sombra de la cubierta. La materialidad no busca representar el paisaje, sino establecer una continuidad sensorial con él. La arquitectura se experimenta primero a través de los pies, antes de ser comprendida por los ojos.

Casa Malonic by HW-STUDIO

El blanco de los muros, por su parte, encuentra su referente en las flores blancas de los nueve árboles de cacalosúchil que rodean la propiedad. De este modo, la arquitectura se nutre de dos condiciones del lugar: la tierra y el color.

Casa Malonic by HW-STUDIO

No obstante, esta relación con el paisaje no se revela de inmediato. Desde la calle, Casa Malonic se presenta como una masa blanca y contenida, acompañada por un único muro curvo de concreto. Su trazo sigue el camino y establece un límite entre la calle y la vivienda. A medida que se avanza, la vegetación, las piedras y la topografía intensifican una condición defensiva cada vez más enfática hacia la calle, lo que permite que la propiedad permanezca oculta hasta que se decide recorrerla.

El recorrido conduce a un patio circular delimitado por muros blancos. Allí, el paisaje reaparece por encima de los muros. La arquitectura comienza a perder su condición de límite y se convierte, en cambio, en una vía para dirigir la mirada y el cuerpo hacia la belleza de la naturaleza circundante. Este gran vacío circular sustrae una parte de la masa construida.

Casa Malonic by HW-STUDIO

El muro deja de ser una superficie continua y se convierte en un borde. A través de él, el cielo, la luz solar y las copas de los árboles se integran a la experiencia interior.

Casa Malonic by HW-STUDIO

Así, el proyecto se organiza en torno a una transición: de la calle al refugio, del refugio al patio, del patio al paisaje. La arquitectura comienza como una masa que protege y termina como una estructura que apenas proyecta una sombra frente al horizonte.

Casa Malonic by HW-STUDIO

Entre estas dos condiciones se disponen los espacios del hogar. El proyecto no busca reproducir la naturaleza, ni tampoco desaparecer por completo en ella. Aspira a construir una relación precisa con el sitio mediante unas pocas operaciones: contener, recorrer, sustraer y abrir.

Casa Malonic by HW-STUDIO

Al final, Casa Malonic se comprende como un equilibrio entre materia y vacío. La masa blanca protege. El muro guía. El vacío permite que el paisaje penetre. La cubierta ofrece sombra. Y el horizonte permanece.

Casa Malonic by HW-STUDIO

FICHA TÉCNICA
Arquitectos: HW-STUDIO.
Ubicación:
Zihuatanejo, México.
Área del proyecto: 497 metros cuadrados.
Año del proyecto: 2026.
Fotografía: César Béjar.