Por | Michel Macedo Arquitetos | Fotografía | João Vitor Sarturi
Casa Bom Retiro suspende los dormitorios sobre un vacío continuo de 12 metros de luz y hace de ese vacío el centro de la vida doméstica.

El terreno se encuentra relativamente desconectado del centro urbano de Pato Branco, en Paraná, y desciende hacia un bosque de eucaliptos y al horizonte abierto del interior. No hay vecinos de los cuales protegerse ni una calle a la cual enfrentarse.

Dos exigencias del cliente orientaron el partido arquitectónico. Casa Bom Retiro debía ocupar la parte alta del terreno y tener dos plantas. La suma de ambas empuja el programa hacia arriba. El proyecto, entonces, apila en lugar de dispersar y convierte la imposición en vacío; la planta baja se libera para que el paisaje la atraviese.


La estructura es de concreto postensado y se apoya en solo cuatro puntos, todos embutidos en los bloques de la planta baja. Una luz libre de 12 metros y voladizos de 3,5 metros en cada extremo descartan cualquier apoyo en medio del salón y permiten que la planta baja sea vidriada de lado a lado. La losa maciza queda a la vista en el techo de toda el área social: el mismo concreto que salva la luz es el que se ve en el interior.
El acceso se realiza por la cota más alta, junto al volumen de la cochera y del tanque de agua. Desde allí no se ve el paisaje: se ve la propiedad, cerrada. Esta se divide entre bloques opacos y el vacío que dejan entre sí.


Cada bloque tiene una función y casi ninguna ventana: el estar con asador, la sala de estar íntima, los servicios con la cochera. Sobre ellos descansa la barra de los dormitorios, cerrada por un quiebrasol continuo de aluminio en toda su extensión. Entre ellos, el vacío. El paisaje solo se revela al ingresar a este vacío, y es entonces cuando se muestra, de un lado al otro.

La barra se orienta en el eje este-oeste. La fachada norte recibe sol durante todo el año y el quiebrasol filtra la incidencia directa en los dormitorios sin bloquear las vistas. En la planta baja, las dos fachadas vidriadas permiten la ventilación cruzada. Los patios internos albergan jardines que iluminan y ventilan las circulaciones que sirven a los bloques más cerrados.

Lo que se habita aquí no son los bloques, sino el intervalo entre ellos. Las habitaciones resguardan las funciones. El vacío, la vida en común. Estos contrapuntos de espacios cerrados y abiertos crean distintas posibilidades en relación con el lugar: de reclusión y de conexión.

FICHA TÉCNICA
Arquitectos: Michel Macedo Arquitetos.
Ubicación: Brasil.
Área del proyecto: 404 metros cuadrados.
Año del proyecto: 2025.
Fotografía: João Vitor Sarturi.


























