Por | Estudio PK | Fotografía | Alejandro Peral
Casa Hikari, se concibe como una vivienda desarrollada predominantemente en planta baja, pensada para una pareja cuyos hijos ya han dejado la propiedad familiar. Esta nueva etapa de la vida abre paso a una arquitectura más horizontal, íntima y vinculada al paisaje, donde el recorrido y las visuales —más que los muros— se convierten en los verdaderos organizadores del proyecto.

La vivienda se estructura a partir de una secuencia de espacios verdes que acompaña el andar, desde el ingreso hasta el filo silencioso de la laguna. El acceso no se produce de manera frontal, sino lateral. Un recorrido paisajístico introduce al usuario hacia el interior del lote hasta la cáscara de la vivienda mediante un hall que desemboca en el patio central. El ingreso deja así de ser un mero programa y se convierte en la materialización de un puente silencioso entre el exterior e interior, entre el hormigón y la naturaleza.

El patio interior trabaja como el corazón y el fuelle de la vivienda: respira, articula, distancia y une. Hacia el frente se concentra el programa más privado y de apoyo —una habitación de huéspedes, una sala de música, las áreas de servicio—, cada uno con su propia identidad dentro del conjunto. Hacia el fondo, en cambio, se despliega el programa social, vuelto hacia las mejores visuales y se desmaterializa en dirección a la laguna.

En coincidencia con este núcleo central se ubica la cocina, entendida no sólo como un ambiente sino como una pieza de articulación y servicio, un engranaje que abastece y vincula tanto los espacios del frente como los que se abren hacia el jardín.

A partir del patio, Casa Hikari comienza a abrirse progresivamente hacia el paisaje. El área social está dominada por un gran living dispuesto de manera transversal. Su relación con la galería se resuelve mediante grandes superficies de apertura que, al correrse, desdibujan el límite entre interior y exterior. Living y galería pasan a funcionar como un único gran espacio continuo —cubierto y semicubierto— enteramente orientado hacia el jardín y el agua.
La secuencia continúa con una pileta de gran desarrollo longitudinal, pensada como una una línea de agua que prolonga la mirada. A partir de ella, el plano construido se disuelve definitivamente en el jardín, y establece una continuidad directa con el borde de la laguna, como si la propiedad misma decidiera no terminar nunca del todo.

La única pieza privada con visuales hacia la naturaleza y el cuerpo de agua es la suite principal. La misma se esconde detrás de la gran biblioteca de la vivienda y su posición responde a una decisión deliberada: un refugio con el horizonte por delante.

Formalmente, Casa Hikari se presenta como un volumen horizontal y contundente de hormigón, fuertemente arraigado al terreno. Sobre esta base aparece un elemento excepcional: un coronamiento de geometría circular y orgánica que rompe, con intención, la horizontalidad y la ortogonalidad del basamento. Es la nota discordante y necesaria, el gesto que eleva la mirada.

Este volumen superior contiene un espacio pensado específicamente para los más pequeños de la familia: un oásis lúdico y autónomo respecto del resto del hogar. Mientras la planta baja construye visuales predominantemente horizontales hacia el jardín y la laguna, el coronamiento se vuelve hacia el cielo, y propone una experiencia espacial distinta —una casa dentro de la casa, suspendida, para quienes todavía tienen todo el tiempo del mundo por delante.

De esta manera, Casa Hikari, se construye a partir de una sucesión de relaciones: acceso, paisaje, patio, arquitectura, agua y laguna. Una propiedad donde el recorrido organiza el programa, y donde cada espacio forma parte de una transición gradual entre lo íntimo y lo social, entre lo construido y lo natural, entre la escala doméstica de la planta baja y ese pequeño universo elevado, reservado para las nuevas generaciones.

FICHA TÉCNICA
Arquitectura: Estudio PK.
Ubicación: Rincón de Milberg, Argentina.
Año: 2026.
Área: 420 metros cuadrados.
Fotografía: Alejandro Peral.


























