Fotografía | André Scarpa
Ubicada en un terreno en pendiente dentro de un condominio residencial en Atibaia, una ciudad serrana del interior del estado de São Paulo, Casa MA en Atibaia surge de una lectura precisa del sitio, el paisaje y las necesidades del habitar cotidiano.
Pensada como residencia permanente, la casa fue diseñada para usarse todo el año, combinando funcionalidad diaria con una fuerte conexión con la naturaleza.

El lote se abre hacia un área de preservación y hacia la Pedra Grande, una formación rocosa icónica de la región. Para sus habitantes, una pareja con cuatro hijos, este entorno ya formaba parte de su vida antes de mudarse. Esa relación directa con el paisaje fue clave en la definición del proyecto.

La vivienda debía ser práctica, integrada y flexible, capaz de acompañar distintos momentos del día. Aunque la idea inicial era una casa en una sola planta, la pendiente del terreno llevó a resolverla en dos niveles, manteniendo desde el nivel superior la percepción de una vivienda de una sola planta.

La base estructural se resuelve en hormigón armado, adaptándose a las diferencias de nivel del terreno y alojando funciones técnicas como cochera, áreas de servicio y un taller. Este último acompaña el estilo de vida activo de la familia. Dos escaleras —una principal y otra de servicio— organizan la circulación de forma clara. El conjunto se completa con muros de contención revestidos en piedra local, que siguen la topografía y aportan privacidad.
Sobre esta base se apoyan dos volúmenes independientes, organizados como pabellones dentro de un jardín. Uno contiene los espacios sociales y el otro las áreas privadas. Su disposición responde a la geometría del terreno, generando distintos patios y escalas exteriores.

Ambos volúmenes están construidos en madera laminada de eucalipto certificado, lo que permite grandes luces, precisión constructiva y rapidez de montaje. Este sistema reduce el impacto ambiental y aporta calidez al conjunto.

El pabellón social cuenta con cubierta inclinada, favoreciendo la ventilación y la entrada de luz natural, mientras que el pabellón privado adopta una cubierta plana. Entre ambos, un patio central articula el proyecto, organiza circulaciones y refuerza el vínculo con el paisaje.

El acceso se da a través de una escalera que recorre el terreno hasta un espacio cubierto que conecta ambos volúmenes. Desde allí, el jardín se convierte en un elemento protagonista que acompaña toda la experiencia.
En el interior del sector social, living, comedor y cocina se integran en un gran espacio continuo, pensado para la vida cotidiana y el encuentro. Las aberturas enmarcan vistas hacia el bosque y permiten una relación constante con el exterior.

Un mueble longitudinal recorre todo el espacio, organizando funciones y reforzando la unidad visual. El equipamiento en madera y los detalles constructivos aportan una estética cálida y atemporal.
La galería se abre hacia el patio y la pileta, generando una continuidad entre interior y exterior. El piso en piedra natural se extiende hacia el jardín, integrando los distintos espacios.

La cocina, con una isla central en tono verde, se convierte en un espacio social, mientras que la parrilla se integra al exterior bajo la prolongación de la cubierta.
El pabellón privado alberga cinco dormitorios en suite, organizados a través de un corredor vidriado que garantiza luz natural y conexión visual con el paisaje.

En los dormitorios, la materialidad combina madera, piedra y grandes aberturas que enmarcan el entorno. Los baños mantienen una estética natural con revestimientos en piedra y detalles cuidados.
En el exterior, la iluminación resalta la estructura y genera una atmósfera nocturna cálida. El patio central, con la pileta como protagonista, articula toda la casa. Hacia el fondo, un volumen de sauna acompaña el uso deportivo de la familia.

El paisajismo refuerza la integración con el entorno, utilizando especies adaptadas al clima subtropical y acompañando la topografía del terreno.
Casa MA en Atibaia propone una arquitectura que equilibra técnica, paisaje y forma de vida. Un proyecto que no busca imponerse, sino integrarse al entorno, ofreciendo confort, eficiencia y una experiencia de habitar profundamente conectada con la naturaleza.

FICHA TÉCNICA
Proyecto: Estúdio Rossi Arquitetos.
Ubicación: Atibaia, São Paulo, Brasil.
Superficie del terreno: 1.273 m².
Superficie construida: 680 m².
Interiorismo: Estúdio Rossi Arquitetos.
Equipo: Bruno Rossi, Marilia Giordano Rossi, Adriano Bueno, Isabela Slywitch, Rafael Kenzo, Bruno Castiglioni.
Estructura de madera: Ita Engenharia.
Estructura de hormigón: StudioBim Engenharia.
Instalaciones: StudioBim Engenharia.
Paisajismo: Cate Poli Paisagismo.
Iluminación: Denis Joelsons.
Fotografía: André Scarpa.
Comunicación / Texto: Matheus Pereira Comunicação.


























