Fotografía |Cortesía Carl Friedrik
Carl Friedrik acaba de tirar el manual del lujo por la ventana. La marca de viajes y accesorios lanzó «The Deep End», una campaña de verano que cambia completamente las reglas del juego: nada de playas idealizadas ni glamour sin arrugas. Acá hay sangre falsa, crimen y un toque de humor oscuro que no esperabas en una marca de maletas.
CUANDO EL CINE CRIMINAL LLEGA A LA MODA
Inspirada en el estilo provocador del cine criminal británico, la campaña posiciona a Carl Friedrik en un mundo alejado de las convenciones del lujo tradicional. Se trata de un corto que transcurre en una villa modernista en Ibiza, donde un «gangster» disfruta de los beneficios de un robo exitoso, rodeado de maletas y accesorios de la marca.
Lo copado de esto es que no evita lo incómodo. Al contrario: lo celebra. La narrativa comienza como una escena de película de crimen de época, con ese carisma criminal que fascina. Pero ahí está el viaje: todo está lleno de productos de Carl Friedrik. Las maletas no son vestuario de un heist, son el premio.

EL SHIFT QUE ESTABA FALTANDO EN EL LUJO
Por años, las marcas premium apostaron a un único relato: effortless glamour, escapes paradisíacos, mujeres con copas en terrazas con vista al mar. Funciona, obvio. Pero es predecible. Aburrido, si somos honestos.
Carl Friedrik entendió algo que pocas marcas captan: la aspiración y el humor pueden vivir en el mismo lugar. Que algo sea deseable no significa que tenga que sonar corporativo. La campaña toma las convenciones del lujo y las tuerce con una sonrisa, un guiño cómplice al que la ve.

STORYTELLING CON CARÁCTER, NO STOCK PHOTOS
Esto es lo más importante: pasamos de imágenes genéricas a narrativas con personalidad. La marca no te vende un destino; te vende un personaje, una atmósfera, una versión más honesta y retorcida de lo que significa viajar con estilo.
Es cine, es moda, es irreverencia. Y en verano 2026, probablemente sea exactamente lo que la industria necesitaba ver. La campaña está disponible en su sitio web, y si entendés de publicidad, mirá cómo cuentan la historia. Es un masterclass de cómo jugar con expectativas sin perder la elegancia de la marca.


























