Por | Grizzo Studio | Fotografía | Mariano Imperial
Treinta y Nueve Árboles se ubica en el bosque de Cariló, en un terreno colmado de vegetación, donde la luz del sol, filtrada por las copas de decenas de árboles, se destaca sobre un suelo tapizado de enredaderas.

El proyecto partió de la premisa de preservar este entorno. Así, la casa se adaptó al medio ambiente sin necesidad de imponerse, sino entrelazándose con los árboles para convertirse en un atrio de contemplación de la naturaleza, que adentra en el bosque para invitar a experimentarlo.

La propuesta invita a explorar el bosque en dos direcciones: una panorámica, que lo recorre longitudinalmente tanto por dentro como por fuera, y otra ascendente, a través de puentes de vidrio que conectan los niveles intermedios y permiten comprender el bosque a través de cada uno de sus estratos, desde la raíz hasta la copa de cada árbol.


Al momento de habitarla, por tratarse de una propiedad de playa, Treinta y Nueve Árboles ofrece dos recorridos. El primero se realiza por el interior de la vivienda, donde, desde un vestíbulo de acceso semienterrado, los niveles intermedios conducen por todo el programa del hogar hasta culminar en una terraza a la altura de las copas de los árboles.


El segundo recorrido invita a transitar por el exterior, atravesando primero el patio interno y un sector semicubierto con fogón al nivel de las raíces, para luego llegar al jardín, la piscina y la galería de la vivienda.

La materialidad del proyecto fue seleccionada para no destacar, sino para coexistir y dejarse colonizar y transformar por la vegetación y el paso del tiempo.

FICHA TÉCNICA
Arquitectura: Grizzo Studio.
Ubicación: Cariló, Argentina.
Año: 2026.
Área: 582 metros cuadrados.
Fotografía: Mariano Imperial.


























