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LTR1. El barrio vertical que crecerá alrededor de un bosque en El Salvador

LTR1, el barrio vertical alrededor de un bosque

Imágenes | Carazo Arquitectura
LTR1 propone una alternativa a las torres residenciales aisladas que se multiplican en las grandes ciudades. Diseñado por Carazo Arquitectura en Nuevo Cuscatlán, dentro del área metropolitana de San Salvador, el proyecto reúne viviendas, comercios, espacios de trabajo, jardines y programas comunitarios alrededor de un bosque existente.

El complejo tendrá una superficie aproximada de 60.265 metros cuadrados y más de 400 unidades residenciales. Sin embargo, su principal particularidad no está en la escala, sino en la manera en que el edificio se adapta a la naturaleza del terreno.

En lugar de eliminar la vegetación para liberar la parcela, la arquitectura se curva alrededor de los árboles y convierte al bosque en el centro del proyecto.

LTR1, el barrio vertical alrededor de un bosque

UN BARRIO VERTICAL EN LUGAR DE UNA TORRE

LTR1 fue concebido como un sistema de vida vertical y no simplemente como un edificio de departamentos.

El proyecto combina crecimiento en altura con un desarrollo horizontal que conecta viviendas, áreas sociales, comercios, espacios gastronómicos, jardines, coworking y programas de bienestar. La intención es reproducir dentro de una gran estructura algunas de las relaciones propias de un barrio.

Los espacios colectivos no se concentran en un único nivel ni funcionan como sectores independientes. Se distribuyen a diferentes alturas para construir una secuencia de ámbitos públicos y semipúblicos relacionados entre sí.

Esta organización busca que los habitantes puedan trabajar, encontrarse, descansar y acceder a diferentes servicios sin abandonar el complejo, pero sin perder el vínculo con la ciudad que lo rodea.

LTR1, el barrio vertical alrededor de un bosque

UN EDIFICIO QUE PROTEGE EL BOSQUE

El principal condicionante del terreno fue un bosque consolidado ubicado en el centro de la parcela.

Carazo Arquitectura decidió conservarlo y utilizarlo como punto de partida para definir la forma de LTR1. El edificio adopta una geometría curva, cercana a un gran óvalo irregular, que rodea la vegetación sin interrumpir su continuidad.

El bosque deja así de funcionar como un espacio verde añadido al final del proceso. Su posición organiza la planta, orienta las circulaciones y determina las visuales de buena parte de las viviendas y áreas compartidas.

La decisión también permite preservar árboles maduros y reducir la ocupación del suelo, concentrando la densidad residencial dentro de una estructura de usos mixtos.

El vacío central se transforma de esta manera en el verdadero corazón ecológico y social del conjunto.

LTR1, el barrio vertical alrededor de un bosque

UNA FORMA INSPIRADA EN EL PAISAJE DE SAN SALVADOR

La silueta de LTR1 también está relacionada con la geografía que rodea a la capital salvadoreña.

Durante el proceso de diseño, el estudio registró mediante fotografías los perfiles de El Picacho y del volcán de San Salvador. Esas líneas fueron posteriormente traducidas en estudios volumétricos que definieron las variaciones de altura y la identidad general del edificio.

El resultado evita la imagen uniforme de una torre convencional. La cubierta asciende y desciende siguiendo una composición escalonada que remite a las montañas del entorno.

Esta relación con el paisaje no queda limitada a una referencia visual. Las modificaciones en la volumetría ayudan a definir terrazas, sectores de sombra, jardines elevados y espacios abiertos dentro del propio edificio.

LTR1, el barrio vertical alrededor de un bosque

QUADRA, UN DISTRITO COMERCIAL ABIERTO A LA CIUDAD

En la base del proyecto se ubicará Quadra, un centro gastronómico y comercial pensado como una prolongación del espacio urbano.

Restaurantes, locales, plazas y áreas de encuentro ocuparán volúmenes de una y dos alturas que mantienen una escala más cercana al peatón. Otros sectores de doble y triple altura permitirán conectar el interior del complejo con el barrio.

El objetivo es evitar que LTR1 se comporte como un conjunto residencial cerrado. La planta baja tendrá programas abiertos a la comunidad y buscará mantener actividad durante distintos momentos del día.

A partir de este basamento público, el proyecto se desarrolla verticalmente mediante viviendas, terrazas comunitarias, jardines, espacios de coworking y áreas dedicadas al bienestar.

ARQUITECTURA PARA UN CLIMA TROPICAL

El clima de El Salvador tuvo un papel central en las decisiones ambientales de LTR1.

La gran estructura incorpora patios, atrios con ventilación cruzada y jardines elevados que atraviesan diferentes sectores de la volumetría. Estos vacíos permiten que la luz natural ingrese a mayor profundidad y favorecen la circulación del aire.

Las terrazas y superficies vegetales también generan sombra y ayudan a controlar la ganancia térmica. La combinación de materiales resistentes, pisos permeables y vegetación busca disminuir el sobrecalentamiento y reducir la dependencia de sistemas mecánicos de climatización.

En lugar de presentar una envolvente completamente cerrada, el proyecto utiliza sus aperturas como reguladores ambientales. La arquitectura respira a través de patios y grandes vacíos que conectan el paisaje exterior con el interior del conjunto.

LOS ECOSISTEMAS DE EL SALVADOR EN ALTURA

Las áreas compartidas de LTR1 fueron organizadas a partir de una gradación vertical inspirada en los diferentes ecosistemas del país.

Las referencias al bosque seco aparecen en los niveles de acceso, mientras que las cualidades del bosque nuboso definen terrazas comunitarias y sectores de vegetación más abundante.

Los ambientes acuáticos, por su parte, inspiran las piletas y las áreas de bienestar. Esta transición construye un recorrido que cambia a medida que el edificio gana altura.

La vegetación no se concentra únicamente alrededor del bosque central. También asciende por la estructura mediante terrazas, patios y jardines que acompañan las circulaciones y los programas comunes.

VIVIENDAS PENSADAS PARA CAMBIAR

Los departamentos fueron proyectados para responder a formas de vida que ya no se ajustan a una única distribución.

Las plantas contemplan el trabajo remoto, las familias multigeneracionales y la posibilidad de modificar los usos domésticos con el paso del tiempo. Los ambientes pueden adaptarse a distintas composiciones familiares y combinar sectores privados con áreas destinadas al estudio o al trabajo.

Esta flexibilidad forma parte de la idea general de LTR1 como barrio vertical. El proyecto no plantea una repetición uniforme de unidades, sino una estructura residencial capaz de acompañar diferentes maneras de habitar.

UN PROYECTO PREMIADO ANTES DE SER CONSTRUIDO

LTR1 se encuentra actualmente en etapa de concepto y diseño. A pesar de no haber sido construido, el proyecto ya recibió reconocimiento internacional.

En la edición 2026 de los Architizer A+Awards obtuvo tanto el Premio del Jurado como el Premio del Público en la categoría de viviendas multifamiliares de más de diez pisos aún no construidas.

La doble distinción reconoce una propuesta que intenta reunir densidad urbana, naturaleza y vida comunitaria dentro de una única estructura.

Más que sumar vegetación a una torre, LTR1 invierte el proceso habitual: parte de un ecosistema existente y permite que sea el bosque el que determine la arquitectura.