Revista Deck. Arquitectura, diseño y decoración.
Inicio » El quinto plano. Cinco proyectos que convirtieron el techo en el espacio más vivo del edificio

El quinto plano. Cinco proyectos que convirtieron el techo en el espacio más vivo del edificio

Techos habitables: 5 proyectos increíbles

Fotografía| EVEREST Group
Durante décadas, el techo fue tierra de nadie. Un plano técnico, una superficie de mantenimiento, el lugar donde van los equipos de aire acondicionado.

Hoy, algunos estudios lo están usando de otra manera. Lo convierten en parque, en plaza, en aula, en mirador. En el lugar al que realmente querés llegar. Cinco proyectos recientes lo demuestran mejor que cualquier manifiesto.

1. LA PIRÁMIDE QUE SE PUEDE ESCALAR

La Pirámide de Tirana fue construida como mausoleo del dictador Enver Hoxha. Décadas después, MVRDV la transformó en lo opuesto: un edificio completamente abierto.

La intervención es simple y radical. Tallaron escalones directamente en las caras inclinadas de la pirámide. Hoy cualquiera puede trepar hasta la cima.

El techo dejó de ser un privilegio. Se convirtió en un recorrido público en el centro de la ciudad.

2. EL JARDÍN QUE SUBE

En Yakarta, donde el suelo vale oro, RAD+ar diseñó Aruma Split Garden fragmentando el edificio en niveles que se desplazan alrededor de árboles existentes. Cada piso se mueve. Cada plataforma conecta con la siguiente.

El techo no es el final del recorrido. Es su punto más alto. Una cervecería al aire libre rodeada de verde que se siente como una continuación natural de todo lo que pasó abajo.

3. TOKIO DESDE ARRIBA, PERO CON LOS PIES EN LA TIERRA

Azabudai Hills, de Heatherwick Studio, es uno de los desarrollos más ambiciosos de Tokio en años. Y su apuesta más interesante no está en las torres.

Está en los podios. Los edificios bajos fueron diseñados como colinas artificiales: sus techos se inclinan, se conectan, forman un parque continuo elevado sobre la ciudad.

Caminás por encima de tiendas y oficinas sin saberlo. El techo se convirtió en suelo público.

4. SUBIR COMO RITUAL COTIDIANO

Beacon House, en Filadelfia, es un edificio de vivienda transitoria para personas en situación de calle. EVEREST GROUP diseñó una rampa continua que asciende por la fachada hasta llegar a la azotea.

El recorrido no es decorativo. Es el corazón del proyecto. Subir se convierte en un acto diario cargado de significado, con vistas a la ciudad que normalmente permanecen fuera del alcance de sus residentes.

El techo como horizonte. Literal y simbólico.

5. UN PATIO DE JUEGOS EN LAS ALTURAS

En Wenns, Austria, roeck architekten tenía un problema clásico: poco espacio entre edificios existentes para construir un jardín de infantes. La solución fue subir.

El techo se convirtió en el patio de juegos. Una cubierta curva con vistas a los Alpes donde los chicos corren, juegan y aprenden al aire libre.

No hay separación entre adentro y afuera. El aula se extiende hacia arriba.

MÁS QUE UNA VISTA

Lo que tienen en común estos cinco proyectos no es la estética. Es la actitud.En todos los casos, el techo fue pensado desde el primer día como parte del programa, no como un agregado. Eso cambia todo.

El quinto plano ya no es residual. Es donde suceden las cosas.