Por | Ignacio Muñoz | Fotografía | JAG Studio
Casa Circular convierte seis contenedores marítimos refrigerados en desuso en la columna vertebral estructural de una vivienda unifamiliar, demostrando que la economía circular puede operar a la escala de la vida doméstica cotidiana.

Desarrollada por el/la arquitecto/a Ignacio Muñoz Bustamante en colaboración con PECS Ambiente, la residencia se ubica en el valle de Puembo, Quito, sobre un terreno largo y estrecho con una pendiente ascendente del 20%. Un bosque seco de agaves nativos (pencos) y algarrobos define la propiedad, y el diseño responde directamente a esta topografía, minimizando su huella y estableciendo al mismo tiempo una estrecha relación con el paisaje circundante.

El encargo solicitaba una residencia experimental y sostenible en la que la reutilización y la eficiencia material dieran forma tanto a la arquitectura como a la vida diaria de la familia.
La decisión que define el proyecto es el uso de seis contenedores refrigerados recuperados (12 x 2.40 x 2.90 m), cuyas dimensiones estandarizadas establecen el módulo estructural del hogar. Agrupados de dos en dos para ampliar el espacio interior, los contenedores conservan su aislamiento térmico original, lo que elimina la necesidad de tratamientos adicionales y reduce tanto el tiempo de construcción como el consumo de energía.

Un sistema estructural de acero vincula estos volúmenes prefabricados con la construcción in situ a lo largo de un eje longitudinal que conecta las áreas sociales con el ala privada de los dormitorios. En la planta baja, la estancia, el comedor y la cocina se despliegan como un espacio continuo de planta libre bajo los contenedores del dormitorio principal, abriéndose hacia un porche y el paisaje circundante.
En la planta alta, cuatro contenedores albergan los dormitorios de los/las niños/as en parejas, mientras que dos más, apartados para mayor privacidad, conforman la suite principal. Los vacíos entre ellos promueven la ventilación cruzada y una mayor sensación de amplitud.

Muros de mampostería negra aparente, construidos a partir de bloques ecológicos prefabricados por PECS con residuos de cenizas de incineración, extienden la lógica de la reutilización al propio sistema constructivo, mientras que madera recuperada de palés y huacales reviste los techos y pisos, contrastando con el carácter industrial de la vivienda.

Casa Circular ha obtenido la Certificación EDGE Advanced. La totalidad de su demanda eléctrica se cubre mediante energía solar, el agua de lluvia se capta y almacena para el riego, y las aguas residuales se filtran antes de ser vertidas al sistema de alcantarillado municipal. El diseño también preserva y complementa la vegetación nativa existente en el sitio.

Al combinar sistemas de construcción industrial, estrategias de diseño pasivo y tecnologías sostenibles, Casa Circular demuestra que la eficiencia de recursos y la reutilización de materiales pueden coexistir con el confort y la riqueza espacial, ofreciendo un modelo replicable para la arquitectura residencial basado en la circularidad y una cuidadosa integración con el paisaje.

FICHA TÉCNICA
Arquitectos: Ignacio Muñoz.
Ubicación: Quito, Ecuador.
Área del proyecto: 355 metros cuadrados.
Año del proyecto: 2026.
Fotografía: JAG Studio.


























