Fotografía| Netflix
Cuando la política se cruza con la fe, el resultado puede ser devastador. Apocalipsis en los trópicos, el documental brasileño que acaba de ganar el Premio Platino Xcaret a Mejor Documental, nos sumerge en uno de los fenómenos más polarizadores de las últimas décadas: cómo el evangelismo reconfiguró el panorama político de Brasil.
Disponible en Netflix, esta producción dirigida por Petra Costa es un viaje incómodo pero necesario a través de la religión como arma política.
EL ASCENSO DE UNA FUERZA OCULTA
Durante años, la influencia evangélica en la política brasileña creció en silencio. Pero Costa no se detiene en lo obvio: penetra más profundo, mostrando cómo ciertos líderes religiosos tejieron una red de poder dentro del Congreso y el discurso de la derecha. El documental pone el foco en Silas Malafaia, uno de los aliados más visibles del expresidente Jair Bolsonaro, un hombre que transformó los púlpitos en bases políticas.
Lo que hace único a este documental es que Costa logró acceso cercano a estos personajes. No es un trabajo desde la distancia: es una mirada íntima que expone las contradicciones entre lo que predican y lo que hacen en las sombras del poder.
CUANDO LA FE ALIMENTA LA POLARIZACIÓN
El film no teme conectar los puntos. Toca la pandemia de COVID-19 en Brasil, las elecciones presidenciales de 2026 y la crisis política que estalló después. Se atreve a preguntar algo incómodo: ¿aceleró la religión los conflictos sociales? ¿Fue determinante en el intento de golpe de Estado que siguió?
Para Malafaia, la experiencia de ver el documental fue tan perturbadora que abandonó una proyección especial en Río de Janeiro molesto. Un gesto que, paradójicamente, amplifica el impacto del film: la verdad golpea cuando toca lo que queremos ocultar.
ENTRE LA POLARIZACIÓN Y LA RECONCILIACIÓN
Pero Apocalipsis en los trópicos no es un ataque unidireccional. También muestra los intentos del presidente Luiz Inácio Lula por construir puentes con el electorado religioso, por tejer un discurso de reconciliación en un país destrozado por la polarización. Es la otra cara de una moneda que quizá todos necesitemos ver.
El recorrido internacional de este documental ha sido notable. Pasó por el Festival de Cine de Venecia en agosto de 2024, llegó a cines en Brasil en julio de 2025, y finalmente desembarcó en Netflix en julio de 2025. Su presencia en la lista de preseleccionados al Oscar 2026 —aunque no llegó a nominaciones finales— confirma que la comunidad audiovisual mundial vio lo que Costa logró: una película que transforma el trauma en memoria, y la memoria en movimiento.
En tiempos donde la religión sigue siendo un terreno minado de debate, Apocalipsis en los trópicos es obligatorio. No porque tenga todas las respuestas, sino porque se atreve a hacer las preguntas que nadie quiere escuchar.

























