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El pueblo más bello de Italia. Militello Val di Catania, el rincón siciliano que nadie visita

Militello Val di Catania, el pueblo más bello de Italia

Fotografía| italia.it
Hay lugares que parecen sacados de una película y que, sin embargo, casi nadie conoce. Militello Val di Catania es uno de esos. Este pequeño pueblo del sureste de Sicilia fue coronado Borgo dei Borghi —es decir, «Pueblo de Pueblos»— por la televisión pública italiana en 2025, convirtiéndose oficialmente en el pueblo más bello de Italia. Y sin embargo, las calles siguen siendo de los locales.

UN DESTINO QUE SE GANÓ SU TÍTULO

Cada año, el programa italiano que lleva el mismo nombre del premio recorre el país en busca de pueblos con historia, tradición y cultura gastronómica excepcionales. En 2025, Militello Val di Catania se llevó todos los votos. Con apenas 6.600 habitantes, el pueblo despliega una arquitectura barroca dorada que emerge entre colinas verdes: palazzi de piedra miel, iglesias de curvas suaves, balcones de hierro forjado cubiertos de flores. Todo construido —o reconstruido— después del terremoto catastrófico de 1693, que arrasó buena parte de Sicilia y dio lugar a uno de los procesos de reconstrucción más ambiciosos de la historia europea. Ese esfuerzo fue reconocido por la UNESCO en 2002.

El nombre del pueblo se remonta al latín militum tellus, «tierra de soldados», en referencia a una posible presencia romana. Pero lo que define a Militello Val di Catania hoy no es la historia bélica sino una sensación completamente distinta: la de un lugar que el tiempo decidió preservar.

QUÉ VER Y QUÉ HACER

El corazón antiguo del pueblo es un laberinto de plazas soleadas, fuentes y campanarios. El sitio más antiguo es Santa Maria la Vetere, una iglesia dentro de un parque arqueológico con una cripta rupestre cubierta de nichos funerarios tallados en roca. Más al centro, la Chiesa Madre San Nicolò domina el skyline, mientras que el Santuario di Santa Maria La Stella ofrece la dosis de drama barroco que uno espera de Sicilia. Para los más curiosos, quedan los restos del Castillo Barresi-Branciforte, vestigio medieval entre tanta ornamentación.

En agosto, el pueblo se transforma con la Festa del Santissimo Salvatore: procesiones, estatuas, música y fuegos artificiales toman las calles durante varios días. Desde Militello también es fácil hacer escapadas a Noto, Modica y Ortigia, o descubrir las Cascate dell’Oxena, unas cascadas naturales poco conocidas. Una opción particular es subirse al Treno della Ceramica, un tren histórico que une Catania con Caltagirone y pasa justo por el pueblo.

LA COMIDA ES EL ALMA DEL LUGAR

Militello Val di Catania es 100% local, y eso se siente en cada mesa. En los bares, el desayuno ideal es una brioche col tuppo con granita de almendras tostadas. Entre los platos típicos aparece la scacciata, un pan plano relleno con vegetales, queso o anchoitas, y las cassatelline della zia monaca, pequeños dulces de masa quebrada rellenos con almendras, chocolate, mermelada y especias. La naranja de sangre —el sanguinello local— aparece en jugos, postres y tragos.

La experiencia gastronómica más especial está en los restaurantes de casa: comedores montados en patios y living rooms donde los menús siguen tradiciones familiares. Lugares como Il Vicolo tra i Santi o Al Cortile – Fuori dal tempo son exactamente eso: una mesa en el corazón de alguien más, sin apuro ni pretensiones. Para algo más formal, U Trappitu funciona dentro de un antiguo molino de aceitunas y sirve platos como tagliatelle con langosta o atún con costra de pistachos.

CÓMO LLEGAR Y DÓNDE DORMIR

El aeropuerto más cercano es el de Catania, a poco más de 40 kilómetros. Para alojarse, las opciones son los bed and breakfasts del pueblo como Porta della Terra, donde los desayunos de ricota fresca, pasteles caseros y espresso son parte del plan. Si se prefiere más privacidad —y una pileta—, el Castello Camemi es un casco histórico restaurado en el campo, con vistas al Val di Noto y olivares por todas partes. El tipo de lugar donde uno llega por dos noches y se queda una semana.