Fotografía | Thom Browne
La colaboración Thom Browne x ASICS acaba de agregar un capítulo improbable a su historia compartida. «The Working Hour» es una revista en edición limitada que nació de una pregunta simple y poderosa: ¿qué pasa cuando alguien sale a correr completamente trajeado por las calles de Tokio? La respuesta tiene forma de publicación impresa, disponible en muy pocas unidades en tiendas seleccionadas de todo el mundo.
LA IMAGEN QUE NADIE PUEDE IGNORAR
Hay algo profundamente desconcertante —y a la vez completamente hipnótico— en ver a alguien correr en traje. El sastre perfecto, el movimiento frenético, la ropa más rígida de todas sometida a la velocidad. Eso es exactamente lo que Thom Browne y ASICS pusieron en el centro de este proyecto: la tensión entre dos mundos que, en teoría, no deberían encontrarse.
El fotógrafo Robbie Lawrence recorrió las calles de Tokio durante un día entero para capturar esa contradicción en imágenes. El resultado es un ensayo visual que juega con el ritmo, la ciudad y la ropa de una forma que pocas campañas de moda logran hoy.

UN PROYECTO QUE VA MÁS ALLÁ DE LOS SNEAKERS
La colaboración entre las dos marcas ya tiene un recorrido sólido en el mundo del calzado, pero «The Working Hour» lleva la alianza a otro terreno. El diseño gráfico del Kontact Studio y los textos de Durga Chew-Bose completan una publicación que se piensa a sí misma como objeto cultural, no solo como material de marketing.
Para ir más lejos todavía, la revista incluye una conversación exclusiva entre Thom Browne y Robbie Lawrence sobre el proceso creativo detrás del proyecto. Es el tipo de contenido que raramente se ve en colaboraciones entre marcas: honesto, detallado, pensado para quienes quieren entender cómo se construye una imagen.

EDICIÓN LIMITADA EN EL SENTIDO REAL
No es un «limitado» de marketing. La cantidad de ejemplares impresos es estrictamente reducida y ya está disponible en las principales tiendas de Thom Browne alrededor del mundo. Una vez que se agoten, no habrá reposición.
Para quienes sigan de cerca la colaboración Thom Browne x ASICS —o simplemente valoren las publicaciones de moda con un punto de vista real—, esta es exactamente la clase de pieza que se guarda. No porque sea cara, sino porque captura algo genuino sobre cómo dos marcas muy distintas pueden hablar el mismo idioma.
EL MOVIMIENTO COMO MATERIA PRIMA
Lo que más sorprende de «The Working Hour» es su punto de partida. En lugar de mostrar los zapatos sobre fondo blanco o a celebrities posando, la propuesta visual gira alrededor de una idea: el movimiento cotidiano como acto de estilo. Alguien que corre porque tiene que llegar a tiempo, vestido como si acabara de salir de una reunión en Savile Row.
Tokio es el escenario ideal para eso. Una ciudad donde la velocidad y el orden conviven de manera casi cinematográfica. Las calles de Shinjuku, los cruces de Shibuya, los andenes del metro: todo se vuelve pasarela cuando la cámara está bien puesta.
Es moda sin pose. Y eso, hoy, vale mucho.


























