Fotografía|Fuente: Netflix
Cuando una nevada silenciosa arrasó Buenos Aires y convirtió a El Eternauta en la serie argentina más vista de la historia de Netflix, quedó claro que el universo de Juan Salvo no se agotaba en seis episodios. Ahora, con una temporada 2 en desarrollo avanzado y una apuesta institucional del gigante del streaming que incluye una nueva oficina en Villa Crespo, el fenómeno creado por Héctor G. Oesterheld está listo para crecer a escala global.
MÁS GRANDE, MÁS AMBICIOSA, MÁS ARGENTINA
Francisco Ramos, vicepresidente de Contenidos de Netflix para América Latina, lo dijo sin rodeos: «La ambición llegó a otro nivel». La temporada 2 de El Eternauta no solo tendrá más presupuesto que la primera entrega, sino que su alcance y concepción son radicalmente distintos.
Por ahora, el trabajo se concentra en la preproducción técnica —fundamentalmente en la conceptualización de los efectos visuales—, ya que las cámaras todavía no comenzaron a rodar con el elenco. La fecha de estreno apunta a 2027, aunque Ramos fue cuidadoso al reconocer que no puede garantizarlo. La magnitud del proyecto lo exige.
El motivo de esa cautela tiene que ver, justamente, con la escala del proyecto. La primera temporada ya era un desafío de producción sin precedentes para el cine y la televisión argentinos; la segunda promete superarla en todos los aspectos. Bruno Stagnaro, el director y showrunner que llevó la historieta de Oesterheld y Francisco Solano López al streaming, vuelve a estar al frente. Y Ricardo Darín, como Juan Salvo, también regresa para ponerse otra vez en la piel del personaje más querido de la ciencia ficción nacional.

NETFLIX ABRE LAS PUERTAS EN VILLA CRESPO
El éxito de El Eternauta no fue solo un hito artístico: transformó a la Argentina en una prioridad estratégica para Netflix a nivel global. En abril de 2026, el gigante del streaming inauguró su nueva oficina en Villa Crespo, Buenos Aires, consolidando así una presencia institucional que ya tenía bases en Brasil y México. Para Ramos, el mensaje es claro: están ahí para quedarse. La Argentina tiene ahora su propio equipo local, y funciones que antes se manejaban desde México o São Paulo pasaron a gestionarse directamente desde el país.
Este movimiento no es menor en el contexto actual: el contenido argentino no solo funciona localmente, sino que se expandió con fuerza afuera de sus fronteras. El Eternauta fue la prueba de concepto que convenció a Netflix de escalar la inversión en el país y apostar por una nueva generación de series y películas de alto perfil. La plataforma tiene en carpeta, además, la miniserie del director Pablo Larraín basada en una novela de Mariana Enríquez, la adaptación animada de Mafalda a cargo de Juan José Campanella y una comedia protagonizada por Ricardo Darín junto a Diego Peretti.
¿UNA TERCERA TEMPORADA? LA HISTORIA AÚN NO TERMINÓ
Uno de los datos más llamativos que dejó Ramos es que ya hay conversaciones sobre una posible tercera temporada. El plan original de los productores de K&S Productions era cerrar la historia en dos entregas, pero la ambición narrativa de la temporada 2 abrió la puerta a continuar. El ejecutivo lo explicó sin dramatismo: hay que resolver cómo se entrega todo lo que el público espera de la segunda temporada, sin cerrar la posibilidad de seguir después. Nada está confirmado todavía, pero la señal es elocuente: Juan Salvo tiene un futuro largo en Netflix.
Mientras la producción avanza en silencio y los equipos de VFX trabajan contra reloj, la expectativa en Argentina —y en buena parte del mundo— sigue creciendo. La primera temporada dejó preguntas abiertas que van más allá de la supervivencia de los personajes: planteó algo más profundo sobre la identidad nacional, la resistencia colectiva y el peso de la historia. Si la temporada 2 está dispuesta a ir a ese lugar con más recursos y más ambición, lo que viene promete ser extraordinario. La nieve vuelve a caer. Esta vez, más fuerte.


























