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Un palacio que enamora. Descubrí Budapest en el nuevo St. Regis de lujo

Budapest lujo: St. Regis en el Palacio Klotild

Fotografía| The St. Regis Budapest
Budapest sigue ganando presencia como destino de lujo europeo, y ahora tiene un nuevo argumento para convencerte: el St. Regis Budapest, inaugurado dentro del Palacio Klotild, la joya arquitectónica del «París del Este». No es simplemente un hotel boutique de lujo; es una experiencia donde cada detalle cuenta la historia de Hungría mientras te ofrece el confort de una marca histórica con más de un siglo de tradición.

CUANDO ENTRAS, LOS DETALLES TE HABLAN

La llegada es monumental. Imaginá el portón de hierro, la escalera central neoclásica flanqueada por columnas ornamentadas, y en el atrium, el ritual diario del sabering de champagne que define el protocolo St. Regis. Los candelabros monumentales hacen referencia a la corona de Sajonia-Coburgo, y cada superficie —desde los pisos hasta los espejos— evoca la Budapest literaria y artística del siglo XIX. El Palacio Klotild, de 157 metros de altura en su torre reloj, fue construido en 1902 por encargo de la Princesa María Clotilde para recibir a los visitantes que cruzaban el Puente Elisabeth hacia Pest.

Budapest lujo: St. Regis en el Palacio Klotild

HABITACIONES QUE SUPERAN CUALQUIER EXPECTATIVA

Con 102 espacios (63 habitaciones y 39 suites), cada uno supera los 35 metros cuadrados generosos. La diferencia está en detalles que te enamorán: arcos en las ventanas que recuerdan los palcos del Opera House húngaro, lámparas de pie que homenajean la cerámica Zsolnay, minibares que son en realidad cserépkályha —esas estufas de cerámica caladas que calentaban hogares húngaros tradicionales.

Los baños tienen luz natural, mármol clásico en blanco y negro, sinks esculturales. Todos ofrecen amenities de Guerlain; los suites incluyen artículos de Ren Skincare británica, un detalle que raramente ves en hotelería mundial. Lo que buscás: la Suite Klotild Tower con su cúpula privada, o la Suite Presidencial de dos dormitorios con balcón que mira directo al Danubio.

Budapest lujo: St. Regis en el Palacio Klotild

GASTRONOMÍA QUE DEFINE EL VIAJE

El restaurante 99 Sushi Bar & Restaurant es la primera sucursal de esta marca en Europa Central (con presencia en España, Emiratos, Mónaco y Marruecos). Elegís entre omakase de 14 servicios o carta abierta. El wagyu sando en cuatro bites delicados, el tuna con jalapeño sobre arroz crujiente, el okonomiyaki estilo pizza y el cheesecake de yuzu son la experiencia completa.

El desayuno en la sala de espejos inclinados y tonos naranja quemado te regala una de las vistas más glamorosas de Budapest. The St. Regis Bar es donde la magia nocturna cobra vida. El bartender te sorprenderá con el Crown Mary —su versión local del Bloody Mary con vino tinto, tomate deshidratado, ciruela ahumada y polvo de hongos secos— o el New Generation, completamente húngaro, con Campari infusionado en pimiento rojo, vermut rojo y pálinka de albaricoque (la bebida destilada de frutas que define Hungría). La Klotild Patisserie, en una antigua farmacia con maderas talladas, sirve postres hechos en casa como el París-Brest de avellana.

EL SPA TERMAL: TRADICIÓN HÚNGARA SUBTERRÁNEA

El spa subterráneo es tu escape después de explorar la ciudad. Sauna finlandesa, hammam turco tradicional, piscina íntima bajo techo curvo. El ritual Mineral Wave rinde homenaje a los famosos baños termales de Budapest, con una bruma suave al cierre que es puro bienestar. Productos Omorovicza de la casa. Si preferís entrenar, hay fitness studio en el piso seis, abierto 24/7.

El St. Regis Budapest está en la Calle Váci, frente al Puente Elisabeth, a metros del Danubio. Las habitaciones cuestan desde 600 euros la noche. Está dentro de Marriott Bonvoy para canjear puntos. Descubrí Budapest no solo como ciudad histórica, sino como uno de los destinos de lujo europeos que está ganando relevancia global.