Por | Carazo Arquitectura | Fotografía | César Belio
En el corazón de Nosara, esta residencia se repliega en el paisaje, atrayendo luz, aire y vegetación a cada espacio. Diseñada en torno a la introversión y la biofilia, su estructura enmarca el bosque desde el interior. Una cubierta singular unifica Casa Calma, manteniendo al mismo tiempo su presencia discreta bajo los árboles.

Ubicada en la cubierta tropical de Playa Guiones, esta vivienda redefine el lujo como una íntima quietud en relación con la naturaleza.


Sus volúmenes orientados hacia el interior crean una atmósfera de refugio, donde los jardines, la sombra y el silencio configuran la experiencia más que los muros. El lote se sitúa entre Quebrada Pelada y Quebrada Esperanza, rodeado de árboles maduros que el diseño decidió preservar en lugar de remover.
Dos volúmenes privados flanquean un vacío central ajardinado, permitiendo que la vegetación penetre en el corazón de Casa Calma.


Losas de hormigón visto y elementos verticales de acero negro conforman la estructura, mientras que cielos de madera cálida y escaleras de teca aportan una calidez táctil en cada umbral. Celosías y pantallas filtran la luz ecuatorial en patrones cambiantes sobre las superficies interiores: una arquitectura que respira con el paso de las horas.

La ventilación cruzada sustituye a la climatización mecánica. La materialidad local arraiga el proyecto en su lugar. Cada decisión responde a un principio espacial: la calma. No como ausencia, sino como presencia—una arquitectura de retiro donde la quietud se convierte en la forma más generosa de habitar.

FICHA TÉCNICA
Arquitectura: Carazo Arquitectura.
Ubicación: Nosara, Costa Rica.
Año: 2021.
Área: 308 metros cuadrados.
Fotografía: César Belio.


























