Fotografía| Serena Eller Vainicher
En Roma, el Departamento A12 conserva las bóvedas de ladrillo y los techos altos de una vivienda histórica, pero organiza sus 100 m² para una forma de habitar más abierta.
La renovación, realizada por DKA – Diele Kerciku Architetture, usa nuevas conexiones entre ambientes y piezas de color para transformar el interior sin perder su carácter original.

UN DEPARTAMENTO A12 MÁS ABIERTO
La vivienda estaba dividida en habitaciones independientes. Para conectar la cocina, el living y los espacios cotidianos, el estudio abrió pasos en los muros de carga y amplió las vistas entre ambientes. Las bóvedas y las proporciones originales siguen presentes: ahora forman parte de una distribución pensada para compartir.

El vestíbulo cumple un papel central. Desde allí se accede a las dos alas del departamento, mientras una pieza de carpintería celeste reúne armarios, espacio de guardado y entradas a las áreas de servicio. Así, el pasillo gana una función propia dentro de la casa.

EL COLOR COMO PARTE DE LA ARQUITECTURA
Grandes aberturas azules señalan el paso de un ambiente a otro. El azul claro y el rojo también aparecen en distintos sectores para destacar volúmenes y relacionar espacios que tienen usos diferentes. En el Departamento A12, el color ayuda a leer la nueva organización de la vivienda.

La zona de estar incorpora una biblioteca diseñada a medida. En la cocina, el acero y el vidrio esmerilado aportan un contraste con el parquet de roble claro y los acabados existentes.

UN ESPACIO PARA JUGAR Y DESCANSAR
El dormitorio infantil suma una red suspendida que incorpora el juego al espacio de descanso. Es uno de los gestos más singulares de una reforma que adapta cada ambiente a la vida actual y deja a la vista la historia del departamento.
FICHA TÉCNICA
Proyecto: DKA – Diele Kerciku Architetture
Ubicación: Roma, Italia
Superficie: 100 m²
Año: 2026
Fotografía: Serena Eller Vainicher


























