Fotografía| Disney+
Gutiérrez is mai neim, es una serie policial que lleva el género hacia un territorio completamente inesperado. Darío Barassi y Yayo Guridi protagonizan esta comedia negra dirigida por Jesús Braceras, donde dos agentes desbordados intentan resolver el asesinato de un embajador ruso en el conurbano bonaerense mientras la CIA los pisa los talones.
La serie apuesta por una mezcla sin precedentes: referencias al policial estadounidense de los 80 y 90 (Arma mortal, La pistola desnuda), pero filtrada por la lógica desquiciada del conurbano. Descubrí cómo la investigación escala de un simple caso a un conflicto internacional mientras los personajes navegan desarmaderos, bingos y cortes de ruta.
Lo más comentado durante el rodaje fue la transformación física de Barassi. El actor decidió raparse completamente para armar el personaje del subcomisario Roberto Gutiérrez, un policía informal y poco metódico que conoce cada rincón de su territorio. Esa geografía local se convierte en su arma más poderosa frente a un caso que lo excede por escala y repercusión.
Braceras diseñó algo único: tomó los elementos visuales y sonoros del western clásico y los «conurbanizó». La banda sonora mezcla la música del género de vaqueros con sonidos típicos del conurbano, como el afilador o el megáfono. El compositor Sergei Grosny trabajó esa combinación para reforzar una identidad visual y sonora que busca acercarse al cine de acción estadounidense sin perder las marcas argentinas.
El elenco se preparó a conciencia para las escenas de acción. Barassi, Yayo Guridi, Juli Savioli y otros actores entrenaron con un coach especializado en manipulación de armas de fuego. Los procedimientos y dinámicas de las fuerzas de seguridad fueron asesorados, aunque todo sucede dentro de una historia atravesada por el disparate y la exageración.
UN WESTERN «CONURBANIZADO»
La idea de Braceras fue fusionar: tomar el lenguaje visual del cine de acción de Hollywood pero plantarlo en territorio bonaerense. El resultado es una serie que no intenta ser seria, sino que juega con la sátira y el absurdo de una situación imposible. Dos agentes enfrentando a la CIA desde un barrio donde el conocimiento de cada cuadra es moneda de cambio.
BARASSI TRANSFORMADO PARA EL PERSONAJE
La decisión del actor de raparse fue personal y directa: necesitaba alejarse de registros anteriores. Barassi se involucró en la construcción del subcomisario Gutiérrez desde el aspecto físico hasta los gestos, trabajando en colaboración con Braceras para armar un personaje que fuera tan creíble en el procedimiento como absurdo en su lógica.
EL CONURBANO COMO PERSONAJE PROPIO
La filmación se realizó en Ciudad Evita, el barrio Carlos Gardel, la Facultad de Agronomía de La Plata, una fábrica de pintura abandonada y una ex fábrica de helados en Barracas. El conurbano no es solo escenario: es la identidad narrativa de la serie. El calor visual es un recurso central. Los personajes aparecen transpirados, bronceados, rodeados de ventiladores lentos que refuerzan una estética cargada y densa.
Entre los detalles que Braceras destaca están las escenas entre Gutiérrez y su compañero Torcoletti, y el trabajo de Juli Zavioli como la sargento Ventura, un personaje alejado de su perfil en redes sociales. La relación entre Gutiérrez y Yoli (Olivia Torrez) funciona como uno de los motores emocionales de la serie.
Gutiérrez is mai neim ya tiene disponibles todos sus episodios en Disney+.


























