Fotografía | Lacoste
El polvo de ladrillo dejó de ser solo la superficie de juego para convertirse en el punto de partida de Lacoste primavera-verano 2027.
Presentada el 4 de octubre en la cancha Philippe Chatrier de Roland Garros, en París, la colección de Pelagia Kolotouros llevó la identidad del tenis a un guardarropa de prendas amplias, texturas trabajadas y colores que recuperan el paisaje de la cancha.
LACOSTE PRIMAVERA-VERANO 2027 SOBRE POLVO DE LADRILLO
La puesta en escena convirtió el estadio en parte de la propuesta. Grandes acumulaciones de polvo de ladrillo ocuparon el espacio, mientras la pasarela dibujaba un recorrido con forma de infinito. La referencia estaba en el proceso de producción de este material, que también definió los tonos y las terminaciones de las prendas.

La colección revisita un momento en el que la indumentaria deportiva comenzó a ganar libertad. En los años veinte, Suzanne Lenglen jugó sin corsé y con una falda plisada que facilitaba el movimiento. René Lacoste, por su parte, acortó las mangas de su camisa para sentirse más cómodo en la cancha. Esos cambios funcionan como antecedentes de una temporada que propone nuevas maneras de interpretar el uniforme del tenis.
LOS CLÁSICOS DE LACOSTE PRIMAVERA-VERANO 2027
Las chombas, las faldas plisadas y la sastrería conservaron su lugar, aunque con proporciones y acabados diferentes. Las prendas se alejaron de la rigidez para acompañar el cuerpo, con superficies arrugadas y efectos que recuerdan el aspecto de la ropa después de un partido.
El cierre del desfile llevó esa idea a su expresión más visible: conjuntos blancos con marcas ocres, como si hubieran estado en contacto con el suelo. El contraste entre el blanco y las huellas del polvo de ladrillo conectó la colección con la experiencia física del deporte.
TEXTURAS Y COLOR EN LACOSTE PRIMAVERA-VERANO 2027
El trabajo sobre los materiales aportó suavidad y movimiento. Algodones teñidos y lavados con enzimas, sedas lavadas y lanas de estructuras más livianas acompañaron las siluetas holgadas. Las perforaciones en tejidos de jersey sumaron ventilación.
Tapados y trajes en verde azulado convivieron con conjuntos deportivos de nailon azul cobalto y un chaleco naranja. Las chombas de piqué amplias se superpusieron a remeras técnicas de manga larga. Los tonos tierra encontraron contrapuntos en el amarillo ácido y el plateado.
LOS ACCESORIOS DE LACOSTE PRIMAVERA-VERANO 2027
Una fotografía de una chomba realizada por Irving Penn en 1984 inspiró una cartera blanda, con una solapa diagonal que recuerda la caída de un cuello de piqué. El diseño apareció en blanco, degradé color ladrillo y plateado espejado.
El calzado ACE-T1 trasladó la estructura de la red de tenis a distintas versiones, desde zapatillas hasta modelos con taco. Así, la relación con la cancha también llegó a los accesorios, prolongando el vínculo entre el archivo deportivo de Lacoste y su propuesta para la ciudad.


























