Por | AtelierM
Rivera Paradise surge de una condición urbana extrema: un lote pequeño entre medianeras, ubicado en Coghlan, dentro de un área de protección histórica que exigía conservar parte de la construcción existente. En lugar de entender esa restricción como un límite, el proyecto la transforma en punto de partida.

La casa trabaja con lo heredado —la bovedilla, los muros de ladrillo visto y la memoria material del sitio— para construir una arquitectura contemporánea que no borra el pasado, sino que lo incorpora como parte activa del nuevo habitar.

La principal dificultad fue ampliar y densificar el uso de una parcela reducida sin perder luz, aire ni calidad espacial. Para lograrlo, Rivera Paradise se organiza alrededor de un patio central que actúa como vacío estructurante. Este patio no es un espacio residual, sino el corazón del proyecto: permite iluminar y ventilar los ambientes, ordenar las visuales y construir una relación continua entre interior, exterior y vegetación.

Uno de los elementos centrales de la propuesta es el sistema de escaleras cruzadas. Inspiradas en la lógica de las escaleras de doble hélice atribuidas a Leonardo da Vinci, las circulaciones permiten recorrer la propiedad mediante dos trayectos independientes que se entrelazan sin superponerse.
Esta operación transforma la circulación en una experiencia espacial: el movimiento asciende alrededor del vacío, conecta los distintos niveles y construye una relación dinámica entre los programas. La vivienda no se recorre de forma lineal, sino como una pequeña geografía vertical.

A medida que se asciende, los espacios interiores se abren mediante paños vidriados y se vinculan con terrazas verdes escalonadas. Los techos dejan de ser una simple cubierta para convertirse en nuevos suelos habitables: jardines, expansiones exteriores y miradores íntimos que multiplican la superficie útil y devuelven naturaleza a un contexto urbano compacto.

Materialmente, el proyecto busca una convivencia precisa entre preexistencia y nueva intervención. El ladrillo existente se conserva y se pone en valor, mientras que los nuevos elementos se incorporan con una lógica que permite abrirse al exterior . El vidrio, la estructura de hormigón visto y la vegetación permiten que la casa respire, contrastando con la masa de los muros originales sin competir con ellos.

Rivera Paradise es una exploración sobre cómo habitar mejor en poco espacio. La casa no responde a la falta de superficie con acumulación, sino con profundidad espacial: patios, dobles alturas, recorridos cruzados, transparencias y jardines que expanden la percepción del lugar. En un lote mínimo, el proyecto construye un pequeño universo doméstico donde arquitectura, memoria y naturaleza se superponen.

FICHA TÉCNICA
Arquitectura: AtelierM.
Ubicación: Buenos Aires, Argentina.
Año: 2026.
Área: 200 metros cuadrados.
Fotografía: AtelierM.


























