Por | QBO3 Arquitectos | Fotografía | Álvaro Fonseca – Depth Lens, Hugo Tirso Domínguez
Emplazada en lo alto de una colina con vistas al paisaje tropical de Nosara, Costa Rica, Casa Cinco 7 de QBO3 Arquitectos surge del encuentro entre un sitio privilegiado, un horizonte lejano y una operación geométrica precisa. Desde su posición elevada, la propiedad se abre hacia amplias vistas del paisaje, convirtiendo al horizonte no solo en un telón de fondo, sino en uno de los principales generadores de la arquitectura.

Desde el primer acercamiento al terreno, Mario Vargas, fundador y director de QBO3 Arquitectos, quedó cautivado por las dramáticas condiciones del entorno. En lugar de responder a la ladera con una composición convencional, vio la oportunidad de explorar un gesto arquitectónico más audaz, capaz de transformar la geometría de la casa en respuesta directa a las visuales.

El diseño parte de un cuadrado como figura fundamental. Mediante una exploración proporcional basada en la sección áurea, se introduce una diagonal que rompe la lógica ortogonal inicial y genera la geometría triangular que define el volumen principal. Esta operación orienta la fachada principal de la vivienda directamente hacia el horizonte, permitiendo que la arquitectura y el paisaje establezcan una relación visual continua.

El volumen triangular resultante alberga el programa privado en el nivel superior, donde los dormitorios se benefician de la altura, la privacidad y las amplias vistas hacia Nosara. Abajo, el primer nivel se vuelve más abierto y permeable, dando cabida a los espacios sociales principales y estableciendo una relación directa con las terrazas, la piscina y la vegetación circundante.
A partir de esta figura triangular primaria, se deriva un volumen rectangular secundario que se sitúa a lo largo de la pendiente. Este espacio alberga el garaje y la habitación de invitados, creando un elemento más asentado en el terreno que contrasta con la marcada geometría de la propiedad principal, al tiempo que permite que la composición general se adapte de forma natural a la topografía.


La llegada se concibe como parte de la experiencia arquitectónica. La relación entre ambos volúmenes revela la casa de manera gradual, mientras el paisaje permanece parcialmente oculto. Al recorrer la obra, el horizonte aparece progresivamente hasta que los espacios sociales se abren por completo hacia la vista. En este punto, grandes aberturas, terrazas sombreadas y la piscina extienden la vida doméstica hacia el exterior, disolviendo el límite entre el adentro y el afuera.

La materialidad se mantiene deliberadamente sobria, permitiendo que la geometría, la luz, la sombra, la vegetación y el paisaje configuren la atmósfera a lo largo del día. Los profundos voladizos responden al clima tropical y, a la vez, crean espacios intermedios donde la arquitectura se convierte tanto en refugio como en marco visual.

Casa Cinco 7 es, en última instancia, una exploración sobre el habitar en el límite tropical: entre la colina y el horizonte, el cerramiento y la apertura, la geometría y el paisaje. Lo que comienza como una simple diagonal se transforma en una estrategia espacial que organiza el programa, redirige la arquitectura hacia las vistas y convierte las condiciones particulares del terreno en la identidad misma del hogar.

FICHA TÉCNICA
Arquitectura: QBO3 Arquitectos.
Ubicación: Nosara, Costa Rica.
Año: 2024.
Área: 600 metros cuadrados.
Fotografía: Álvaro Fonseca – Depth Lens, Hugo Tirso Domínguez.


























