Por | Grupo Primitivo | Fotografía | Mauro Segura
Vivienda Espiga explora el potencial de la estructura como elemento organizador y cualificador del espacio arquitectónico, trascendiendo su condición de soporte para convertirse en el principal articulador de la experiencia del habitar.
A través de una secuencia de marcos estructurales de madera, el proyecto establece un orden que define recorridos, articula recintos y construye una identidad material donde estructura, arquitectura y paisaje se integran en una misma expresión.

El proyecto surge de la necesidad de ampliar una propiedad tradicional de cubierta de teja colonial, transformando su segundo nivel para responder a los nuevos requerimientos de una familia. El encargo contemplaba tres dormitorios y un amplio espacio de oficina, planteando el desafío de conciliar una nueva organización doméstica con las condiciones de privacidad, iluminación natural y relación con el entorno.
Una de las principales condicionantes fue la proximidad de las viviendas vecinas hacia el oriente, que exigía desarrollar una envolvente más hermética sin renunciar a la luz natural. Como respuesta, se proyectó una secuencia de ventanas altas que restringen las vistas directas hacia las propiedades colindantes, mientras otras aperturas estratégicas permiten establecer relaciones visuales con la cordillera y el paisaje arbóreo.

En este contexto, la escalera adquiere un papel fundamental como espacio de articulación entre la propiedad existente y la ampliación. Es precisamente en este punto donde la geometría de la cubierta se quiebra y se abre hacia el paisaje, dando lugar a una entrada de luz natural que transforma la caja de escaleras en un espacio de transición.
Esta operación interrumpe la continuidad formal de la cubierta y establece una apertura visual hacia el exterior, convirtiendo la circulación vertical en una experiencia espacial vinculada al entorno.

La estructura de madera expuesta constituye el principal lenguaje arquitectónico del proyecto. Vigas, pilares y diagonales configuran una secuencia de marcos cuyos encuentros, resueltos mediante uniones metálicas, expresan una relación entre lo rústico y lo industrial. Esta lógica constructiva se extiende hacia el interior mediante revestimientos, mobiliario y divisiones permeables que delimitan ambientes sin interrumpir su continuidad visual.
La relación con el paisaje se intensifica mediante un balcón longitudinal conectado al espacio de oficina, que prolonga el interior hacia el paisaje y sitúa la experiencia cotidiana a la altura de las copas de los árboles. La vegetación, la luz y las variaciones del entorno pasan así a formar parte de la atmósfera doméstica.

Exteriormente, la ampliación se reconoce como un volumen contemporáneo de revestimiento oscuro que contrasta con la propiedad original, mientras sus aperturas y superficies interiores de madera revelan una espacialidad cálida y luminosa.
De esta manera, Vivienda Espiga transforma una necesidad de ampliación en una exploración sobre las posibilidades expresivas de la estructura, donde materia, forma y paisaje construyen conjuntamente una nueva manera de habitar la preexistencia.

FICHA TÉCNICA
Arquitectos: Grupo Primitivo.
Ubicación: Las Condes, Chile.
Área del proyecto: 140 metros cuadrados.
Año del proyecto: 2026.
Fotografía: Mauro Segura.


























