Fotografía | Terreo Studio
En el Caribe mexicano, Liana Tulum reúne cuatro espacios residenciales que incorporan la vegetación al diseño. Madera regional, terrazas y piletas al aire libre construyen una relación cercana con el paisaje tropical.
Ubicado en La Veleta, al suroeste de Tulum, el proyecto fue desarrollado por el arquitecto y diseñador de interiores Eduardo Valdés, al frente de Terreo Studio, junto al fotógrafo y periodista de viajes alemán Alexander Landsberg. La propuesta combina arquitectura, interiorismo y paisajismo para crear distintas formas de habitar entre los árboles.

Su concepción estuvo precedida por un viaje de un año y medio por destinos como Ibiza, Mykonos, Milán, Nueva York y Marrakech. Las referencias recogidas durante ese recorrido se trasladaron a un conjunto que encuentra en la vegetación de Tulum su principal punto de partida.

EL PAISAJE COMO PARTE DEL DISEÑO
En Liana Tulum, el paisajismo tiene tanto peso como la arquitectura. Los árboles y las palmeras existentes se incorporan al conjunto, acompañados por nuevas plantas tropicales y una fuente de agua que forma parte del recorrido.

La vegetación aporta sombra, enmarca las vistas y genera privacidad. Desde los accesos hasta las terrazas, el verde acompaña la transición entre los espacios interiores y exteriores.

VIVIR EN ALTURA
El Penthouse Canopia propone una experiencia a la altura de las copas. El acceso conduce a un vestíbulo y a una cocina realizada con madera regional, abierta hacia las vistas de los árboles. El comedor y el living completan el área social, situada a unos seis metros del suelo.

Esta posición permite contemplar el follaje desde una perspectiva diferente y establece una conexión directa con el entorno. La luz natural, las vistas y la presencia de la madera definen el carácter de los interiores.
La propuesta se prolonga hacia una terraza privada con pileta. En el sector de descanso, el dormitorio permite alternar la apertura hacia el paisaje con una mayor intimidad, mientras que el baño incorpora ducha y bañera.

UN REFUGIO ENTRE EL VERDE
De escala más compacta, el Estudio Ramas se organiza como un refugio entre palmeras y árboles. Su acceso, acompañado por el sonido del agua, introduce una secuencia de espacios pensados para aprovechar cada metro.
Las puertas corredizas permiten separar el living, la cocina y el dormitorio según las necesidades de uso. Los sillones se convierten en camas adicionales, sumando flexibilidad sin exigir una superficie mayor.
Desde el dormitorio, la vista se abre hacia una terraza con vegetación y una pileta al aire libre. Los grandes ventanales vinculan este exterior con el baño, mientras los árboles circundantes aportan privacidad.
A través de distintas escalas, alturas y formas de apertura, Liana Tulum integra el paisaje a las actividades cotidianas. La selva se percibe desde la cocina, acompaña el descanso y define los espacios para disfrutar al aire libre.

























